El mito del cañón corto aún está vigente. A estas alturas de la vida, para muchas mujeres y bastantes hombres, la creencia de que el tamaño del órgano masculino sí importa para un encuentro satisfactorio se mantiene. No obstante, hay expertos en la materia que aseguran con toda veracidad que esto debe quedar en el pasado, pues lo importante es el buen uso que se le dé.
Así, desmitificando esa creencia, varios sitios web especializados revelan varias posiciones perfectas que favorecen a los mal llamados cañon corto quienes, a partir de este artículo, probablemente se animen a tener sus mejores «actuaciones».
Sin más preámbulos, dejamos una lista de algunas posturas que no dejarán mal a cuyos miembros no tengan muchos diámetros que contar.
El águila

Una de las posiciones perfectas paa el hombre cañon corto pues es él quien manda en el acto. Para ello, la mujer debe estar boca arriba y, el hombre penetra mientras ella sujeta su cuerpo con las piernas. ¿Por qué así? Pues al no haber mucha libertad de movimiento, es más difícil que el pene se salga de la vagina.
La mariposa

Según estudios de sexólogos, es una de las favoritas entre las parejas, porque, supuestamente, es de las más eficaces a la hora de conseguir un orgasmo a la vez. Para hacerlo, la mujer se debe sentar en un mueble (preferiblemente una mesa estable) el hombre la penetra de pie y frente a ella. Con esta pose, la penetración llega a su máximo y más profundo alcance, que puede complementarse con cariños en el clítoris. Recibe este nombre por la posición de las piernas de la mujer, abiertas en el aire, con la que imita el vuelo de una mariposa.
El caracol

Acostados en una cama, la mujer deberá estar boca arriba y debajo del hombre; así pues, tumbada, debe reclinar las piernas de manera que sus gemelos (pantorrillas) se posen sobre los hombros del hombre. Si buscan una penetración mayor, las féminas tienen que apoyar los pies sobre su pareja, mientras alzan la pelvis. Si les cuesta, pueden apoyarse con un cojín, almohada o varios cubrecamas doblados, uno sobre otro.
El puente

Al igual que el misionero, es una de las posiciones más conocidas y aplicadas por las parejas y todo aquel que lleve una vida sexual activa. En este caso, la mujer se posa sosteniéndose con manos y hace una ligera flexión de pelvis mientras él la penetra al colocarse detrás. Los sexólogos y practicantes aseguran que se llega a una penetración profunda y placentera.