El mundo de la moda está de luto: Giorgio Armani fallece este jueves a los 91 años. Desde su atelier en Milán revolucionó la moda global con un estilo limpio, elegante y sin excesos. Hasta sus últimos días, se mantuvo involucrado en los diseños que llevan su nombre.
“Hoy siento la pérdida de quien fundó y cuidó esta familia”, dice el comunicado del Grupo Armani, que promete preservar su visión. Su legado está en cada prenda que liberó al cuerpo de rígidos, y en cada desfile que llevó la sobriedad al estrellato.
La capilla ardiente de Armani se abrirá al público del sábado 6 al domingo 7 de septiembre en el Armani/Teatro de Milán. El funeral será privado, tal como él lo quiso. Desde ya, figuras del arte, el cine y la política rinden tributo al hombre que cambió la forma de vestir sin decir una palabra de más.
Su imperio no solo abarca ropa: perfumes, hoteles, muebles y hasta gastronomía llevan su sello. Y su elegancia seguirá siendo referencia para generaciones futuras.