La residencia del rapero Tekashi 6ix9ine resultó allanada por agentes federales y oficiales del Departamento de Policía local de Florida, quienes confiscaron diversos artículos para analizarlos más a fondo.
Según informó la oficina del Sheriff de Palm Beach a TMZ, el operativo se llevó a cabo en colaboración con agentes federales de libertad condicional, apoyados por investigadores de narcóticos de la misma oficina. Aunque encontraron varios objetos durante el allanamiento, estos no pudieron vincularse de inmediato con 6ix9ine, por lo que se requieren pruebas adicionales para esclarecer su relación con el caso.
En cuanto al rapero, se detalló que no se le arrestó durante el procedimiento, ya que no existía una causa probable para hacerlo. No obstante, fue esposado por más de seis horas por motivos de seguridad para los oficiales presentes. Aunque las autoridades no confirmaron la versión de los hechos brindada por el cantante, Tekashi declaró a TMZ que las autoridades le tomaron muestras de ADN y revolvieron su casa en busca de pruebas. Además, afirmó que le confiscaron armas y drogas, y que se desea comprobar si su ADN está presente en los objetos incautados.
El allanamiento formó parte de una revisión de libertad condicional rutinaria. Aunque Tekashi ha declarado que las autoridades se llevaron armas y drogas, la Oficina del Sheriff aún no ha confirmado estos detalles específicos.
El rapero de origen mexicano insistió en que no está involucrado en ninguna actividad delictiva y que simplemente se encontraba descansando en su hogar, donde se encuentra bajo arresto domiciliario.
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Tekashi ha enfrentado problemas legales
Cabe recordar que Tekashi 6ix9ine está en libertad condicional. En octubre de 2024, terminó arrestado tras una denuncia de su oficial de libertad condicional, quien señaló que el rapero no había seguido las normas para viajar sin autorización y que había fallado en varias pruebas de drogas.
Tras ese incidente, en noviembre de 2024, Tekashi llegó a un acuerdo con los fiscales federales, aceptando una condena de un mes de cárcel, seguido por un mes de arresto domiciliario, un mes más de detención en su residencia y otro mes con toque de queda. Además, se le impuso vigilancia electrónica.