Gregory Polanco tuvo uno de los debuts más esperados entre todos los dominicanos que han jugado en Grandes Ligas.
Pero en un hogar de San Felipe, en Villa Mella, la reunión se trataba de algo más que ver un juego de pelota: era la expresión del orgullo de ver a uno de los suyos en el gran escenario.
Virgilio Polanco y Apolonia Linares, padres del graduado big leaguer, vieron el primer hit de su primogénito junto a sus más cercanos.
“Este es el tiempo de Dios. Ahora fue que él quiso que Gregory subiera a Grandes Ligas”, dijo Apolonia ante la pregunta sobre la espera en medio de la expectativa de que los Piratas lo llamarían al equipo grande.
Apolonia, con uniforme policial y en medio de un servicio, llegó a la casa para atender el llamado de reporteros de CDN que captaron el momento del debut de Polanco y las reacciones en la casa materna.
“Es un momento de orgullo, inólvidable y se nos va a quedar para siempre”, expresó Virgilio, lanzador de softbol molinete con la Policía Nacional.
A pesar de una formidable actuación de Polanco en la Liga Internacional, Triple A, los Piratas esperaron que pasara el draft de jugadores de primer año, celebrado la pasada semana, antes de subir a su principal prospecto.