Cada vez son más las mujeres que, por decisión propia o porque no han encontrado una pareja estable que les hagas felices, han decidido vivir solas sin ningún tipo de ataduras. Ser soltera se ha convertido en un estilo de vida del que ya disfrutan muchas mujeres.

Pensar que las prioridades de las mujeres son encontrar pareja, casarse y tener hijos podría ser algo reduccionista en la época en la que vivimos... Los tiempos han cambiado y también las preferencias; ahora, las solteras buscamos la felicidad sin mayor compromiso que el que tenemos con nosotras mismas.

Atrás quedó el estigma de "las solteronas", como se nos solía llamar (calificativo horrible donde los haya). Ahora las mujeres ya no vivimos solas o sin pareja porque no tengamos más remedio, sino por una elección personal para disfrutar de las muchas ventajas que nos brinda este feliz estado.

Te recordamos 5:

Entrar y salir cuando te apetezca

Nadie vigila ni controla cada uno de tus movimientos... Eres dueña de ti misma y de tu tiempo y lo empleas como quieres. No dar ningún tipo de explicaciones es una absoluta maravilla.
Gestionar tu presupuesto

No más discusiones por el tema pasta. Lo tuyo es tuyo ¡y lo gastas como quieres!

Conocerte mejor

Suena a tópico, pero la soledad es el estado perfecto para hacer introspección y conocerte mejor a ti misma. La meditación es una de las formas de llegar a ello.

Dejar de buscar la pareja ideal

Vive el ahora, y punto. Como soltera por elección, la eterna y clásica (y desfasadísima) búsqueda del príncipe azul está fuera de tu vocabulario y ni existe en tu mente. Lo mejor de vivir la soltería a pleno pulmón es poder decirle adiós a las expectativas y vivir mucho más tranquila.

Quererte a ti misma

Aunque pueda parecer egoísta, es muy importante que desarrolles una clara virtud y es la de quererte a ti misma. Perdona tus fallos e intenta mejorarlos, ser mejor persona. Cuando te quieres a ti misma, no sólo tú cambias, sino que cambia la percepción que tienes del entorno, así como la que la gente tiene de ti.

Fuente: Mujerhoy