El alza de los costos y la falta de artículos básicos, hicieron difícil el deguste de dulces en esta época del año.

El arroz no baja de 4 mil 500 bolívares por cada kilogramo, a menos que se consiga picado y cuyo precio ya ronda los 3 mil. La leche sigue desaparecida de los anaqueles, la de larga duración que es la que más se encuentra en los establecimientos, y está cerca de 3 mil.

Si hablamos del kilo de azúcar, su valor  promedio en el mercado es de 4 mil bolívares, y los cocos están tan arriba como en las palmeras, porque no bajaron en esta Semana Santa de 2 mil 500, es decir, que para hacer el arroz que nos daban nuestras abuelas hubo que invertir por lo menos unos 16 mil 500  bolívares.

Y si hablamos del majarete, este manjar a base de coco, canela, papelón y harina de maíz, tampoco estuvo fácil prepararlo. Muchos optaron por moler el maíz para poder degustar el postre.

Un kilo de maíz amarillo actualmente se consigue en la calle entre 800 y 1000 bolívares, mientras que un kilogramo de maíz pilado se ubica en 1700 bolívares y la panela de mil gramos de papelón cuesta hasta 5 mil bolívares.  Con estos precios y con la escasez de rubros, sin duda, que los dulces de Semana Santa se amargaron.

Dos emprendedoras del área culinaria que participan en los cursos que dicta el Gobierno de Miranda para brindar alternativas en tiempos de crisis, recomendaron a la colectividad un conjunto de recetas alternativas para preparar postres.

Entre las opciones, Claret Armas aconsejó otros platillos como dulce de lechoza, pero con chayota. Mientras que Francisca Tovar sugirió a la población elaborar besitos de coco y dulce de concha de patilla, el cual se realiza con la pulpa blanca de esta fruta tropical de la misma forma como se hace el dulce de lechoza.

“Es más económico endulzar todo con papelón que con azúcar”, precisó Tovar.

Fuente: Lapatilla

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