Varios miles de panameños decidieron salir a las calles para exigir un alto a la corrupción e impunidad en su país.

A través de dos protestas pacíficas separadas —una para cada exigencia— se movilizaron en momentos en que el país está agitado por denuncias e investigaciones sobre el escándalo de sobornos del gigante brasileño de la construcción Odebrecht.

La primera marcha, organizada por obreros de la construcción, reunió a unas tres mil personas que recorrieron calles céntricas de la capital hasta llegar a los predios de la Asamblea Nacional.

Al término de la caminata, los líderes sindicales expresaron su rechazo a la impunidad. “Los corruptos en este país crearon una estructura de estado para saquear los bienes del pueblo“, dijo el dirigente Saúl Méndez ante los manifestantes.

En la otra manifestación, organizada por la sociedad civil, se congregaron cientos de panameños y la cita concluyó en la sede de la Procuraduría de la Nación. “Nos hemos congregado por la verdad, para exigir que se nos diga la verdad. Ya Odebrecht nos ha producido un daño muy grande de todo tipo: social, moral y económico“, dijo el abogado y catedrático Miguel Antonio Bernal, uno de los organizadores.

Marchamos para repudiar la impunidad y la corrupción que se está dando en este país fundamentalmente por la política de encubrimiento y la política de justicia selectiva“, apuntó.

Panamá figura entre una docena de países latinoamericanos en los que Odebrecht aceptó haber pagado sobornos para adjudicarse jugosas licitaciones públicas entre 2010-2014, según informes de las autoridades judiciales estadounidenses. En el caso de este país, los pagos irregulares habrían sido por 59 millones de dólares.

La procuraduría lleva adelante varias investigaciones sobre el escándalo de sobornos del gigante brasileño, entre ellas, una que realiza con colaboración con Suiza y Brasil en la que se investigan a 17 personas por lavado de dinero, entre ellos, dos hijos del expresidente Ricardo Martinelli.

En otra investigación, la fiscalía acusa a los socios del bufete jurídico Mossack-Fonseca, epicentro del escándalo de los llamados Papeles de Panamá, de presunto blanqueo de capitales a través de la creación de cuentas financieras en el exterior (offshore) para canalizar dineros de los sobornos pagados en Brasil. Ramón Fonseca y Jürgen Mossack, así como otro abogado, están detenidos desde varios días.

Antes de enfrentar a los fiscales, Fonseca —exministro asesor de Varela— agitó el ambiente y puso al gobierno de su otrora correligionario en apuros, al afirmar que el presidente le había dicho que recibió donaciones de Odebrecht para su campaña 2014, lo cual fue rechazado por el gobernante.

Dejar Respuesta