Washington.- Estados Unidos instó este lunes a que se lleve a cabo una transición pacífica en Bangladés, donde se anunció la formación de un gobierno de transición tras el exilio de la primera ministra, Sheikh Hasina, después de semanas de protestas estudiantiles que dejaron más de 300 muertos.
«Urgimos a todas las partes a que se abstengan de más violencia. Se han perdido demasiadas vidas en las últimas semanas e instamos a la calma y a la moderación en los próximos días», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, en una rueda de prensa.
«Damos la bienvenida al anuncio de un gobierno interino e instamos a que la transición se lleva a cabo de conformidad con las leyes bangladesíes», detalló Miller.
El portavoz de la diplomacia estadounidense agregó que la Administración de Joe Biden está «profundamente triste por los reportes de violaciones a los derechos humanos» de los últimos días y expresó sus «condolencias» a los familiares de las víctimas.
El jefe del Ejército de Bangladés, Waker-Uz-Zaman, confirmó este lunes en una rueda de prensa la dimisión de la primera ministra y pidió el cese de la violencia en el país asiático.
Hasina, acompañada por su hermana menor, Sheikh Rehana, huyó a la India y por el momento no ha hecho declaraciones a los medios.
El avenir de Bangladés es incierto ante la violenta rivalidad de los dos partidos políticos dominantes. Así el riesgo de que la historia se repita y el país quede en manos de los militares, como ya ocurrió en 1975 y 1982.
La jornada de hoy fue el culmen de semanas de protesra y cientos de personas irrumpieron en la residencia de la primera ministra en Daca.
Que dice la ONU
Tras la renuncia de Sheikh Hasina el secretario general de la ONU, António Guterres, instó este lunes a una transición pacífica y ordenada en Bangladés
Guterres «condena la pérdida de vida adicional durante las protestas en Bangladés del fin de semana pasado», dijo su portavoz en una nota.
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Origen de las protestas en Bangladés
Las manifestaciones estudiantiles comenzaron el 1 de julio, contra una cuota que daba el 30 % a las plazas de empleo público reservadas a los descendientes de los combatientes de la Guerra de Liberación de Bangladés de 1971, que consideraban discriminatorio.
El rechazo
El 14 de julio la primer ministra Hasina rechazó sumariamente las demandas de los estudiantes y llamó a los manifestantes “razakar”.
Esa misma noche, miles de jóvenes universitarios salieron a las calles, empuñando cacerolas y linternas, para expresar su descontento.
Estalla la violencia en Bangladés
A la mañana siguiente las fuerzas de seguridad reprimieron con rudeza las protestas, dando pie a enfrentamientos con los estudiantes.
Durante las primeras 24 horas se registraron al menos cuatro muertes y más de 70 heridos.
Con información de EFE.