Al menos 16 delfines murieron este martes al quedarse varados en la peninsula de Baja California, mientras que las autoridades lograron salvar la vida de siete al redirigirlos desde la playa al mar.
La Procuraduría federal del Medio Ambiente explicó en un comunicado que 23 delfines se vararon en la Playa de San Lázaro a lo largo de más de un kilómetro de playa. 21 son delfines de dientes rugosos y 2 delfines comunes. Ambas especies están protegidas por la ley.
La longitud de la playa, las malas condiciones meteorológicas y la debilidad y desorientación de los animales impidió salvar más ejemplares. Los muertos fueron enterrados y se enviaron muestras biológicas a varios laboratorios para determinar el motivo de lo sucedido.
No se encontraron evidencias de que se hubiera producido un encuentro en el mar con aparejos de pesca.
Fuente: elnuevodia.com