Santiago.– La violencia volvió a estremecer a Santiago la noche de este viernes, cuando desconocidos armados tirotearon el vehículo en el que se desplazaba la subdirectora del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Rafey, en un ataque directo ocurrido en el sector Monterico, del distrito municipal Santiago Oeste.
Aunque la funcionaria penitenciaria resultó ilesa, la balacera dejó como víctima colateral a un chofer del transporte público, quien resultó alcanzado por una bala mientras transitaba por la zona y se encuentra en estado delicado.
La subdirectora del CCR Rafey, identificada como Laura, se desplazaba en una yipeta Mitsubishi Montero Sport, color blanco, cuando dos individuos a bordo de una motocicleta la interceptaron, y sin mediar palabras dispararon repetidamente contra el vehículo.
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De acuerdo con informaciones preliminares, la yipeta recibió al menos siete impactos de bala, evidenciando la magnitud y la intención del ataque armado.
Chofer gravemente herido durante ataque en contra de subdirectora del CCR Rafey
Durante el intercambio de disparos resultó herido Crecencio Nolasco Cruz, chofer de la ruta F del transporte público. El hombre pasaba por el lugar al momento del atentado. El hombre recibió un impacto de bala y fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, donde permanece ingresado bajo pronóstico reservado.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:25 de la tarde, cuando la subdirectora salía de un establecimiento de comida identificado como Petecom Pollo. Mismo, ubicado en la avenida Tamboril, sector Monterico, una zona con considerable flujo vehicular y comercial.
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Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles sobre los responsables ni el posible móvil del ataque. Mientras, unidades de la Policía Nacional y organismos de investigación criminal profundizan las pesquisas para identificar y capturar a los agresores.
El violento suceso ha generado preocupación e inquietud entre residentes del área y usuarios del transporte público. Esto pone en evidencia el riesgo que representa la circulación de armas de fuego en zonas urbanas concurridas.