Las hermanas Carolyn Taveras Handal y Walleska Taveras Handal manifestaron sentirse “impotentes, decepcionadas y desamparadas” tras la decisión judicial que dictó auto de no ha lugar a favor de Jean Andrés Pumarol Fernández, acusado de quitarle la vida a su madre, Ivonne Handal Abugabir, y herir a otras cinco personas.
Las hijas de la víctima cuestionaron que, a su juicio, la decisión del tribunal priorizara una supuesta condición mental del imputado sin tomar en cuenta la gravedad de los hechos. Aseguran que la voz de las víctimas no se escuchó y que el proceso les ha dejado una profunda sensación de injusticia.
El caso, ocurrido en el sector Naco, ha generado amplio debate en la opinión pública, luego de que el tribunal concluyera que el imputado habría actuado bajo un cuadro psicótico al momento del ataque, pese a evaluaciones previas que lo consideraban apto para enfrentar un proceso judicial.
Las declaraciones se ofrecieron durante una entrevista en el programa 55 Minutos con Julissa Céspedes. El espacio se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 10:00 p.m.
le puede interesar:
Familia Handal denuncia que la justicia no escuchó a las víctimas
Durante la conversación, las hermanas explicaron que nunca contemplaron un fallo de “no ha lugar”, al considerar que, incluso en escenarios de enfermedad mental, el sistema contempla medidas como condena o tratamiento en un centro psiquiátrico, pero no la libertad sin condiciones.
Asimismo, relataron que el hecho ocurrió de manera inesperada, ya que el agresor era vecino de la familia. Según indicaron, nunca hubo señales visibles de una condición de salud mental que alertara a los residentes del edificio.
Recordaron que su madre, de 70 años, se encontraba en su apartamento junto a su empleada doméstica al momento del ataque. Según narraron, el agresor ingresó armado con cuchillos, provocando una escena de violencia que terminó con la muerte de Ivonne Handal en la cocina de su hogar.
Las hermanas también denunciaron que la familia del imputado nunca les ha ofrecido disculpas. Tampoco han sostenido contacto directo con ellas, lo que ha profundizado el dolor del proceso.
Ante esta situación, informaron que apelarán la decisión con el objetivo de que el proceso sea conocido en un juicio de fondo. Aseguran que, aunque ninguna sentencia devolverá la vida a su madre, buscan establecer un precedente que evite que hechos similares queden impunes.
Las hermanas hicieron un llamado al sistema de justicia dominicano para que actúe con equidad y garantice procesos transparentes. Advirtieron que decisiones como esta pueden dejar en desprotección a las víctimas y a la sociedad en general.