Sin embargo, esa posibilidad se vio torpedeada

Santo Domingo, RD.- La designada embajadora dominicana en el Vaticano, Eunisis Vásquez Acosta, estuvo entre los aspirantes a integrar la Suprema Corte de Justicia en el proceso que abrió el Consejo Nacional de la Magistratura en el 2017.

Sin embargo, esa posibilidad se vio torpedeada por una controversia que suscitó la declaración jurada de bienes de la entonces presidenta de la Segunda Sala Civil de la Corte de Apelación del Distrito Nacional en el 2016.

Tras conocerse de su posible evaluación en el Consejo Nacional de la Magistratura, para ser considerada para un puesto en la Suprema Corte de Justicia, llegaron los cuestionamientos.

La controversia tuvo su génesis en la declaración de bienes del año 2016 de la magistrada Eunisis Vásquez Acosta, en la que presentó activos por casi 68 millones de pesos.

Lo reportado por la jueza representaba un salto enorme en comparación con el 2015, cuando registró un patrimonio de apenas 12 millones de pesos, lo que daba como diferencia 56 millones.

Lo revelado provocó ataques directos a la candidatura de Vásquez Acosta por parte de la sociedad civil, situación que obligó a la Suprema Corte de Justicia a aclarar que lo ocurrido se debió a un fallo técnico que había sido corregido, ya que el monto correcto era de 11 millones 374 mil pesos, según la declaración jurada de bienes depositada ante la Cámara de Cuentas.

Los meses pasaron y la magistrada entonces fue mencionada por el Colegio de Abogados, que denunció haber descubierto que varios profesionales del derecho pedían a nombre de jueces, entre los que estaba Vásquez Acosta.

Los magistrados, entre los que contó al entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán Mejía, fueron investigados por el Consejo del Poder Judicial y no se encontró responsabilidad sobre el ilícito señalado.

Por el caso cinco abogados enfrentaron juicio disciplinario.

Mediante el decreto 1-20 el presidente Danilo Medina nombró este viernes a Eunisis Vásquez Acosta como embajadora ante la Santa Sede, en sustitución de Víctor Grimaldi, quien tenía más de diez años representando a la República Dominicana ante el Vaticano.

Por: Rentería Montero