Estas nuevas evidencias contradicen la acusación del fiscal saudita contra los supuestos autores de ese crimen

Abdulkadir Selvi, columnista del diario turco Hurriyet, ha revelado este 16 de noviembre que Turquía posee dos archivos de sonido registrados mientras mataban al periodista saudita Jamal Khashoggi en el Consulado de Arabia Saudita en Estambul que contradicen los resultados de la investigación contra los presuntos asesinos que presentó Riad.

El primer corte sería de 15 minutos antes de que el comunicador llegara a ese edificio oficial saudita y contendría las conversaciones de los sospechosos mientras revisan su plan de asesinato y "se recuerdan los deberes" entre sí.

En el segundo se escucharían los intentos de Khashoggi por sobrevivir y no mostraría indicios de que los acusados intentaran persuadirlo para que regresara a Arabia Saudita, como declaró el fiscal general de ese reino, Saúd al Mojeb.

Protesta contra el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi, Londres, Reino Unido, 26 de octubre de 2018.

Estos documentos indicarían que Jamal Khashoggi murió estrangulado con una cuerda "o algo así, como una bolsa de plástico", aunque el procurador saudita afirmó que fue asesinado mediante una inyección letal después de que "las conversaciones con él fracasaran".

Selvi ha agregado que Ankara también tiene registradas como "evidencia" las llamadas internacionales que los 15 sospechosos habrían realizado posteriormente. Además, existirían otros indicios de la naturaleza premediata del asesinato, como que algunos miembros del equipo tenían pericia para desmembrar cadáveres con rapidez.

En Estambul, decenas de personas han celebrado un funeral simbólico en honor de Jamal Khashoggi, en el que había una mesa vacía donde debería estar su ataúd. Durante la ceremonia, que se ha reproducido de manera similar en ciudades sagradas del islam como La Meca y Medina, sus allegados han vuelto a exigir justicia.

Este columnista del diario The Washington Post vivía en Estados Unidos y murió el pasado 2 de octubre. El pasado 15 de noviembre, la Fiscalía de Arabia Saudita solicitó la ejecución de cinco personas sospechosas de haber ordenado y supervisado su asesinato. En total, 11 personas han sido acusadas y 21 se encuentran detenidas en relación con este crimen.

FUENTE: RT