La aplicación de la Ley de Expansión del Comercio de 1962 limitaría la entrada de las importaciones de ese material

El presidente Donald Trump ha decidido lanzar una investigación que permitiría aumentar la protección de la industria del acero de los Estados Unidos. La aplicación de la Ley de Expansión del Comercio de 1962 limitaría la entrada de las importaciones de ese material, apelando a la importancia de su producción local para la seguridad nacional. Específicamente se argumenta que el acero es clave para fines militares, por lo cual no se puede depender de suplidores del exterior.

Esa decisión va más allá de los tradicionales derechos antidumping. Esos impuestos, que han llegado a ser de hasta un 500%, se colocan sobre los precios de las importaciones que se consideran están por debajo del costo de producción en el país de origen. En este caso, la medida puede ser aplicada rápidamente a un mayor número de países.

El objetivo inmediato de la nueva medida proteccionista es incrementar los costos de las importaciones y reducir así su competitividad frente a la industria del acero estadounidense. Esto cobra una gran importancia debido a que se espera que la Administración Trump aumente la inversión en programas de defensa intensivos en acero. Y se desea que sea la industria nacional la que supla esa nueva demanda.

Lamentablemente, los industriales que utilizan como insumo el acero estadounidense serán perjudicados con esa nueva medida proteccionista, pues tendrán que pagar mayores precios. Obviamente, al final de la cadena se encuentran los consumidores, que serán los más penalizados.

Por: Jaime Aristy Escuder