“Yo a Colombia la amo”, ha asegurado este sábado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y ha criticado que le hayan tildado de xenófobo. Al mismo tiempo, ha reiterado que no va a reabrir la frontera hasta que cese el ataque de Bogotá contra la economía venezolana orquestado por el expresidente colombiano, Álvaro Uribe.

La frontera entre Colombia y Venezuela permanecerá cerrada hasta que se restablezca la paz y la legalidad, comunicó Maduro. “¡No la voy a abrir! Digan lo que quieran de mí, pero es mi responsabilidad defender al país”, insistió el mandatario según Venezolana de Televisión.

El 20 de agosto el presidente venezolano anunció el cierre de la frontera con Colombia durante 72 horas. La noche del pasado viernes decretó, además, el “estado de excepción constitucional” en los municipios fronterizos, completándolo con la prorrogación del cierre de la propia frontera “hasta nuevo aviso”.

Al mismo tiempo, Maduro ha aseverado que estas decisiones no significan que él sea anticolombiano, e insistió en que las medidas que adopta responden a un plan para defender a los ciudadanos de ambos países. “Yo a Colombia la amo, la respeto y al pueblo colombiano lo respeto”, según cita NTN24, y reiteró que en Venezuela residen unos cinco millones y medio de colombianos.

“La xenofobia es patrimonio único de la oligarquía venezolana y la oligarquía bogotana. El odio contra Venezuela es cultivado por la oligarquía bogotana y el odio contra el pueblo de Colombia fue cultivado por la oligarquía rancia venezolana”, recoge sus palabras la Agencia Venezolana de Noticias.

Para el próximo miércoles 26 de agosto está planeada una reunión entre la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la de Colombia, María Ángela Holguín. El objetivo de la conversación será “articular mecanismos de seguridad y paz” en la frontera.