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El papa Francisco llega a Río de Janeiro

El papa Francisco llegó a Río de Janeiro en su primer viaje al extranjero y ha sido recibido por miles de personas, quienes se apostaron a lo largo de la ruta entre el aeropuerto y el centro de la ciudad.

A las 16:00 horas, el avión del Papa aterrizó en Aeropuerto Internacional de Galeao y fue recibido a la escalerilla de la aeronave por la presidenta Dilma Rousseff que lo esperaba para darle la bienvenida oficial.

El Sumo Pontífice recorrió luego el centro de la ciudad en un «papamóvil» abierto en lugar de uno blindado, según adelantó la alcaldía, en su ruta hacia el Palacio de Guanabara, donde tenía previsto dar su primer discurso en suelo brasileño y donde se reunió con la presidenta Rousseff.

En el recorrido el vehículo papal se vio en medio de un atasco en la Avenida Vargas, momento que aprovecharon algunos de los fieles para acercarse al auto y saludar al papa, quien mantenía la ventanilla bajada.

El Papa inició su primer viaje al extranjero, rumbo a Brasil.

Según explicó a la prensa el secretario municipal de Transporte, Carlos Roberto Osorio, la comitiva papal «equivocó la ruta» y tomó la pista derecha de la avenida, donde estaba detenido el tráfico y no la vía central habilitada para el recorrido del papa.

El equipo de seguridad se mantuvo alrededor del auto y tuvo dificultades para impedir que la gente se aproximara. Incluso O Globo informa que una mujer le presentó un bebé a Francisco.

En su primera salida al exterior, el Papa se negó a utilizar un auto blindado, a pesar de las solicitudes de los altos funcionarios de seguridad de Brasil.

Como indica el corresponsal de BBC Mundo en Río, Gerardo Lissardi, un gran plan de seguridad ha sido desplegado para proteger al pontífice con cerca de 30.000 militares y policías movilizados en total.

«Esa zona de la ciudad y el Palacio Guanabara, son dos puntos donde recientemente se concentraron manifestaciones por reclamos diversos, muchas de los cuales acabaron en choques violentos con la policía», indica Lissardi.

Esto y el hecho de que se hayan convocado nuevas protestas durante el desarrollo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) católica -incluida una este mismo lunes frente al Palacio Guanabara- han causado inquietud a nivel gubernamental.