95% de las mujeres víctimas de violencia laboral no lo denuncian

La Oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en RD reveló que más de 95 % de las mujeres víctimas de violencia en el trabajo y espacios públicos no lo denuncian.

Esta información se determinó después de dos estudios sobre violencia contra las mujeres y las niñas en el ámbito laboral y comunitario.

Los informes, realizados en alianza con el Ministerio de Interior y Policía, el Ministerio de la Mujer y la Oficina Nacional de Estadística (ONE), se desprenden principalmente de la Encuesta Experimental sobre la Situación de las Mujeres (ENESIM 2018) de la ONE, triangulando información especializada cualitativa y cuantitativa de otras fuentes.

Además, cuentan con con el apoyo de Proyecto Regional Infosegura, del PNUD LAC y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Y aportan datos claves sobre la situación de violencia de género existente en República Dominicana y servirán para la toma de decisiones basadas en evidencia.

El acto también contó con una intervención de la Primera Dama de la República, Raquel Arbaje.

Los hallazgos destacan que en el ámbito laboral el 97.3 % de las mujeres optaron por el silencio y en el ámbito comunitario la cifra alcanzó el 95.5 %.

Tanto en el trabajo como en el ámbito comunitario, más del 75 % las mujeres víctimas de violencia no lo denunciaron "porque se trata de un hecho sin importancia".

Más del 60 % de las mujeres sufre violencia desde la niñez

Además, revelan que el 68.8 % de las mujeres de mayores de 15 años ha experimentado algún tipo de violencia y más de la mitad en espacios públicos.

Detallan también que más del 60 % de las mujeres que reportaron violencia laboral dicen haber experimentado violencia en sus hogares en la niñez.

En ese sentido, se visibiliza una transmisión intergeneracional de la violencia al interior de la familia desde la infancia en la familia de origen.

La cual se replica al interior de la familia actual contra niñas y niños, entre la pareja y  otros miembros de la familia.

Además, una de cada cuatro mujeres que han sido víctimas de violencia comunitaria pide permiso a sus parejas para salir con parientes o gestiones personales.

Este hallazgo denota la aceptación y normalización de los comportamientos de control de los hombres, según el estudio.

Asimismo, más del 45 % de las violentadas considera que el “marido debe ser el principal responsable de sufragar los gastos de la familia”.

Y más de un tercio piensa que “una buena esposa debe obedecer a su esposo en todo lo que él le ordene”.

En cuanto a la relación de la violencia y el nivel educativo, 39.9 % de mujeres víctimas de violencia comunitaria y 36.4 % de mujeres víctimas de violencia laboral tienen un nivel educativo secundario o medio, seguidas de las universitarias que son un 29.3 % de las víctimas en lo comunitario y un 27.5 % en lo laboral.

Violencia comunitaria contra las mujeres

Al vincular la violencia con los ingresos se encontró que el 50 % de las mujeres que sufren violencia comunitaria están laboralmente activas.

No obstante, el 39.5 % están  inactivas. Es decir, las mujeres violentadas no pertenecen al quintil más pobre.

Son las mujeres del quintil central quienes más padecen violencia, seguidas por las del quintil más alto, dice el estudio sobre violencia comunitaria.

Los documentos además detallan que el Gran Santo Domingo y la región Norte o Cibao son las macrorregiones con mayores índices de violencia en el ámbito comunitario y laboral.

Sobre los perpetradores y los tipos de violencia

En el ámbito laboral, el documento resalta que el 60.4 % de los perpetradores de violencia eran jerárquicamente superiores a las acosadas (patrón o jefe).

Además, un 70 % de las mujeres violentadas declaró haber sufrido alguna vez violencia sexual, un 62 % violencia psicológica y un 6.7% física.

El informe también dice que, en la comunidad, el tipo de violencia más reportado fue la sexual con un 92.5 %; seguida de la psicológica con un 30.2 % y finalmente la física con un 10 %.

En cuanto a los perpetradores de la violencia contra las mujeres en la comunidad, estos son reportados como desconocidos en el 64.7 %.

Seguidos en orden de importancia por personas conocidas, es decir, amigos, vecinos o con quienes se suelen dar interacciones sociales de mayor cercanía y no esperan la agresión.

Violencia en espacios públicos

Se registró que los lugares más comunes de ocurrencia de la violencia en el ámbito comunitario son calles, parques y playas.

Asimismo, se evidenció que las mujeres no pueden disfrutar con la seguridad que deberían de la vida en la vía pública y en diversos lugares de ocio.

El estudio también resalta que, aunque la mayoría de los perpetradores son desconocidos, aun en los casos conocidos son muy pocas las mujeres que ponen una denuncia.

Esto trae como resultado “un subregistro y la impunidad de la violencia comunitaria, que al no ser identificada y sancionada continúa replicándose”, cita el documento.

La violencia en el ámbito social o comunitario, según ENESIM, se define como aquellas acciones de violencia como violación, maltrato, abuso sexual y acoso.

Que se perpetran en la comunidad o lugares públicos (residencial, barrios, calles, cine, playas, plazas comerciales, iglesias, parques, transporte, lugares de diversión, etc).