Los obispos expresaron su profunda condolencia para el pueblo de Haití

Santo Domingo, RD- La Conferencia del Episcopado Dominicano clamaron porque en Haití retornen los caminos del dialogo y la institución para favorecer un clima de armonía.

En un comunicado, los obispos dominicanos calificaron como bochornoso y deleznable el asesinato del presidente Jovenel Moise.

Al tiempo de expresar su profunda condolencia para el pueblo haitiano, los familiares del malogrado presidente y orar por la pronta recuperación de la primera dama, Martine Moise.

“Deploramos, repudiamos y condenamos dicho acto, deleznable y bochornoso, pues la violencia nunca conduce ni a la concordia ni a la paz. Es necesario retomar los caminos del diálogo y la institucionalidad para favorecer un clima de armonía”, externaron los obispos en un comunicado.

Indicaron que desde la  Comisión Nacional de Pastoral de Migrantes (Pastoral Haitiana) y las Diócesis Fronterizas (Barahona, San Juan y Mao-Montecristi) se mantienen atentos para continuar brindando el servicio pastoral que requieran los ciudadanos  haitianos.

“Nos unimos en oración al Dios de la vida por intercesión de la bienaventurada Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, patrona de Haití, y Nuestra Señora de la Altagracia, protectora de la República Dominicana”, finaliza la comunicación de los representantes de la iglesia católica dominicana.

El presidente de Haití, Jovenel Moïse, murió este miércoles de madrugada en un ataque armado contra su residencia privada.

En el asalto también resultó herida la primera dama, Martine Moïse, quien fue trasladada por la tarde a un hospital del área de Miami, EE.UU., para ser atendida.

El jefe de policía Léon Charles dijo el miércoles por la noche que las fuerzas de seguridad mataron a cuatro mercenarios durante un tiroteo con los sospechosos de asesinar a Moïse.

Charles señaló que dos de los atacantes fueron detenidos y que tres agentes que fueron tomados como rehenes quedaron en libertad en el operativo policial en Puerto Príncipe.