La crisis económica del 1990 y el “Pacto de Solidaridad”

La economía estaba afectada por un proceso de hiperinflación, originado en parte por el uso excesivo del financiamiento interno

La crisis del 1990 y el “Pacto de Solidaridad Económica”

Santo Domingo, RD. - Para hablar sobre el Pacto de la Solidaridad Económica es necesario indicar cuales eventos y crisis lo motivaron.

En las últimas tres décadas, la mayoría de momentos de dificultades y crisis económicas, sociales y políticas han motivado a diálogos nacionales, que por lo regular concluyen en pactos.

Así ocurrió en el año 1990, al inicio del quinto mandato del Dr. Joaquín Balaguer,  momentos en que el país enfrentó, según documentos de la prensa de la época, exagerada inflación, total desabastecimiento de los productos de primera necesidad, alzas de precios de alimentos y medicamentos, aumento de la tasa cambiaria y escasez de combustibles.

Esto último, fruto del aislamiento económico en que estaba el gobierno como consecuencia de un improvisado plan masivo de obras iniciadas a su regreso al poder en 1986 y construidas con dinero inorgánico.

Crisis del 1990 

En esa época, la economía estaba afectada por un proceso de hiperinflación, originado en parte por el uso excesivo del financiamiento interno (dinero inorgánico).

Las inversiones en grandes obras de infraestructura, como Jigüey-Aguacate y el Faro a Colón había llevado la economía a un proceso de hiperinflación. El Producto Interno Bruto era de -5.5%.

Escenario que coincidió con la Guerra en Golfo Pérsico (invasión iraquí a Kuwait), hecho que provocó en muchos países, incluido este, un racionamiento de los combustibles.

Para la República Dominicana fue más notorio, según dijo el empresario y para ese entonces secretario de Industria y Comercio, José Antonio Najri (fenecido) al periódico Listín Diario (hace una década), por el impasse de los presidentes Joaquín Balaguer y Carlos Andrés Pérez, de Venezuela.

Esto, supuestamente comenzó por que Balaguer no había querido reconocerle al país suramericano deudas acumuladas durante la administración de Jorge Blanco, por la incapacidad de pago que tenía el país.

La escasez de combustibles habría forzado a los aumentos de los precios considerados por la población como “desproporcionados” de RD$6.00 a RD$11.00, y por tanto, también aumentaron su costo los artículos de primera necesidad.

Realidad que sirve como detonante para múltiples protestas.

Sumando a esto la inconformidad por los salarios y los impuestos Impuesto sobre la Renta de los mismos.

Además de la crisis política por las dudas en torno la legitimidad de las cuestionadas elecciones en las que “resultó ganador” Balaguer.

Las dificultades económicas llevaron gobierno a informar sobre nuevos incrementos al precio de la gasolina, esta vez de RD$11.00 a RD$20.00.

El caótico escenario en el que se convirtió la República Dominicana en ese entonces llevó a los distintos sectores a dialogar, concluyendo en el denominado “Pacto de Solidaridad Económica”.

Fue firmado el 6 de agosto del 1990 por el entonces presidente Joaquín Balaguer y representantes de trabajadores, empresarios, profesionales y sectores de servicios.

Pacto de Solidaridad Económica

En el acuerdo se estableció el compromiso del Gobierno a requerir de los organismos descentralizados la “ejecución de presupuestos estrictamente equilibrados y austeros”, propiciando la “adopción de políticas de precios en los bienes y servicios provistos por las empresas públicas en consonancia con los costos reales de producción”.

Además, indicaba que el Gobierno ejecutaría en el corto plazo una reforma tributaria que, entre otros objetivos, modernizara los sistemas de recaudación, redujera al mínimo los impuestos indirectos, actualizara los gravámenes obsoletos y ampliara el universo impositivo.

Esa reforma se iniciaría inmediatamente en el área arancelaria.

Según refería, años atrás, el veterano periodista Héctor Linares, del periódico elCaribe, este ha sido de los pactos económicos más trascendentes acordados, calificándolo como “el preludio para la aprobación de tres de las importantes reformas económicas estructurales que se han hecho en la República Dominicana”.

En un artículo escrito en el año 2012,  titulado: “Pactos económicos han parido las reformas de RD”, Linares detallaba como ese pacto de 1990 sentó las bases para posteriormente hacer en el país las reformas tributaria, arancelaria y laboral, con las cuales la República Dominicana se insertó en el proceso de globalización económica.

 ¿Qué se logró en Pacto de Solidaridad Económica?

Gobierno

Fruto de ese acuerdo, el presidente Balaguer emitió un decreto mediante el cual modificó administrativamente sistema arancelario, reduciendo y eliminando tasas.

En esta propuesta de Pacto el Gobierno se comprometió a crear presupuestos equilibrados y austeros en las entidades descentralizadas, fijar precios de ventas con los costos reales y márgenes de beneficios justos para los alimentos, medicinas, carburantes y transporte.

De igual forma, proponía establecer una tasa de cambio única, revisable y ajustada a la realidad de la oferta y la demanda.

Además, aumentar los sueldos de los servidores públicos y propiciar un incremento en los salarios del sector privado.

Trabajadores

También, los trabajadores lograron la exoneración del Impuesto sobre la Renta de los salarios de hasta RD$3,000.00; y la modificación de los artículos 69 y 78 del Código de Trabajo (refiere a las responsabilidades al término de un contrato de trabajo, el preaviso y derecho a licencias).

Para las finanzas públicas, el pacto ofrecía reorientar la inversión fiscal a la producción agropecuaria e industrial, superar la crisis energética, atender las demandas de viviendas, escuelas y centros de salud, además de renegociar la deuda pública y restringir el crédito interno.

Empresarios

Por otro lado, comprometía al sector empresarial a mantener estables, durante seis meses, los precios de los artículos de primera necesidad, incluyendo los repuestos de vehículos, asumiendo el Gobierno las diferencias del costo real.

El sector empresarial se comprometía a asimilar los aumentos salariales y respaldar las reformas fiscales.

Organizaciones populares

En ese sentido, las organizaciones populares, su compromiso sería contribuir con la armonía obrero-patronal, mantener sus servicios, incrementar la productividad, defender el orden público y propiciar la paz social sin renunciar a sus aspiraciones legítimas.

¿Quiénes participaron?

El dialogo que dio origen al “Pacto  de Solidaridad Económica” estuvo coordinado por Monseñor Núñez Collado y participaron:

El gobierno, representado por:

  • El vicepresidente Carlos Morales Troncoso
  • El gobernador del Banco Central, Luis Toral
  • El secretario sin cartera del Poder Ejecutivo, doctor Héctor Pérez Reyes;

Por el sector privado:

  • El presidente del Consejo Nacional de Hombres de Empresa (CNHE), de entonces, ingeniero José del Carmen Ariza,
  • José Miguel Bonetti, empresario
  • José Vitienes, empresario
  • José León Asensio, empresario
  • Pedro Rodríguez Echavarría, empresario
  • Carlos Despradel,  economista

Autor: Rosa Reyes

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