Nicolás Maduro acusa a la Unión Europea de colonialista y racista

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que no le importa “para nada” la prórroga de sanciones impuestas por la Unión Europea, a la que acusa de colonialista y racista”.

“No me importa para nada lo que hagan o digan”, aseguró en referencia a la prórroga de las sanciones por parte del bloque europeo hasta noviembre de 2022.

Una decisión que se ha tomado en pleno contexto electoral del país caribeño que celebra los comicios regionales y locales el 21 de noviembre.

Además, dijo que no le importa el “concepto colonialista y racista” de la UE. Al tiempo que arremetió contra el Alto Representante de Política Exterior del grupo, Josep Borrell.

Afirmó sentir “pena ajena” por el jefe de la diplomacia europea que quedará como un “arrastrado” y “arrodillado” ante la “política del imperio norteamericano”.

Es decir, antes del expresidente estadounidense Donald Trump y ahora a la del actual inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden.

Asimismo, aseguró que lo que le importa “es lo que pasa en Venezuela”, que, ha dicho, marcha con su “propio modelo de resistencia, dignidad y de rebeldía”.

Mientras tanto, la Unión Europea no ha informado sobre la renovación del régimen de sanciones contra Venezuela.

La decisión se tomó en pleno contexto electoral y a pocos días de la llegada de la delegación de eurodiputados que observará el proceso.

Detalles sansciones de la Unión Europa a Venezuela

La extensión de las sanciones hasta noviembre de 2022 se acordó durante una reunión de los ministros de Exteriores del bloque centrado en comercio.

No obstante, el bloque no informó de ello hasta este jueves.

La lista negra europea incluye a 55 personas acusadas minar la democracia y violar derechos fundamentales desde sus respectivos cargos.

Esto sucede con la presencia en el país de observadores de la UE y a pocos días de que llegue la misión de eurodiputados que verificará las elecciones.

Así como en pleno debate sobre si la presencia del bloque en el proceso electoral beneficia al Gobierno de Nicolás Maduro.

Tanto el Gobierno como el Consejo Nacional Electoral han dejado claro que no será la misión europea la que determine si los resultados son legítimos o no.

Especialmente después de que Borrell así lo sugiriese en unas declaraciones públicas duramente reprendidas desde Caracas.