Alerta por caso de

Israel confirmó su primer caso de "flurona", persona infectada al mismo tiempo por el virus de la gripe y por coronavirus, provocando una nueva alerta sanitaria a nivel mundial.

El caso fue detectado el pasado 30 de diciembre, en una embarazada que no está vacunada contra ninguno de los patógenos.

Sin embargo, la fémina de aproximadamente 30 años, evoluciona favorablemente y no presenta síntomas graves.

Aún se mantiene en observación para analizar la mezcla de los contagios. Mientras la variante Ómicron genera un incremento de contagios globalmente.

El director del Grupo de Neurovirología de la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio López Guerrero, indicó que no se trata de una nueva enfermedad. Al contrario, es la infección de ambos virus al mismo tiempo.

“Lo han identificado, quizás, porque se ha ido a buscar la presencia de los dos virus en esa persona. La flurona no es una quimera formada por la mezcla genómica de los dos virus, sino una infección simultánea de ambos”, subrayó.

En consecuencia, López sostuvo que esta coinfección “no tiene por qué ser extraordinario con la variante Ómicron tan extendida como está”. Para López, en medio de la temporada de gripe, la infección mixta será algo que se verá, pero pocos casos serán realmente detectados.

Asimismo, no descarta la posibilidad que otros pacientes hayan contraído la infección aunque aún no hayan sido diagnosticados.

¿Flurona, es más grave?

A pesar de que el caso de Israel fue sumamente mediático, los primeros contagios múltiples se registraron en Estados Unidos en 2020. Por lo tanto, López apuntó que “se han dado más casos de los que se han detectado, pero no se han buscado”.

Del mismo modo, en España, específicamente en Cataluña, también fue identificada esta enfermedad.

López agregó que “no es algo matemático que dos virus sumen clínicamente”. “Puede que sea puntualmente más grave, pero no necesariamente; de hecho, la mujer en Israel prácticamente no tenía síntomas”, añadió.

“También pude influir si ya hemos pasado o no previamente la infección por coronavirus, si estamos vacunados contra uno o los dos virus. Puntualmente, pueden ocurrir casos más graves, pero hay mucha casuística en torno a las infecciones”, añadió López.

El experto apuntó que las medidas para prevenir la infección de flurona son las mismas que para evitar la COVID-19. “Y, por supuesto, la vacunación, que es ahora prioritaria contra el coronavirus”, concluyó.

Síntomas y tratamiento

Si bien se trata de dos infecciones provocadas por virus diferentes, hay algunas similitudes entre COVID-19 y gripe. Tanto para el Covid-19 como para la gripe, pueden pasar uno o más días entre el momento en que una persona se infecta y el momento en que empieza a experimentar los síntomas de la enfermedad, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Sin embargo, en el caso de una infección por el virus COVID-19, los síntomas pueden tardar más en aparecer que si se tratara de una gripe.

Una persona que padece gripe puede experimentar los síntomas entre uno y cuatro días después de la infección. Mientras tanto, en una persona que padece COVID-19, la aparición de los síntomas se produce unos cinco días después de haberse infectado, pero los síntomas pueden aparecer entre dos y 14 días después de la infección, según los CDC.

Tanto el virus de la gripe como el nuevo coronavirus pueden ser transmitidos por personas antes de que empiecen a mostrar síntomas, por personas con síntomas muy leves y por personas asintomáticas.

En cuanto al tratamiento, dependerá de la situación del paciente. Pero en principio se maneja con más control por el riesgo aumentado de las complicaciones pulmonares.

Eventualmente en esos pacientes se podría indicar oseltamivir dentro de las primeras 48 horas para el virus de la influenza, especialmente en individuos con comorbilidades.