Estilos de vida

Expertos revelan la clave para que no se apague la llama sexual

Deseo sexual en la pareja
Deseo sexual en la pareja

Hay casos donde el deseo sexual se apaga en relaciones estables. La falta de entendimiento, los problemas sexuales, las infidelidades, las discusiones y otros comportamientos tóxicos son algunos de los problemas que las parejas suelen enfrentar y, sin embargo, consideran que tienen que seguir juntas.

«Es tan corto el amor y es tan largo el olvido», decía Pablo Neruda y no se equivocaba. Según algunos autores, los componentes del amor son la ternura, la amistad y el deseo sexual. Si uno de ellos falta, la relación está incompleta.

A mirar este último componente se dedicaron varios estudiosos argentinos, determinando que sentir menos ganas de tener relaciones sexuales que al inicio del vínculo puede originarse en la pérdida de la novedad al entrar en la etapa de rutina y monotonía. Por ello, acotan, la clave es ser menos amigos, más pareja y «poner el sexo en la agenda».

«El lugar del deseo en la pareja está marcado por la calidad erótica. Florece en lo impredecible, en lo desconocido y hasta en lo prohibido. Requiere distancia, incertidumbre. En cambio, el amor necesita ternura, estabilidad y contención», afirman los expertos.

¿Cómo despertar el deseo sexual?

Deseo sexual en la pareja

«El ser humano no va a hacer ninguna actividad que no esté ligada al placer. La sexualidad está ligada al placer biológico. En general, el circuito de recompensa depende, entre otras cosas, de diversas motivaciones. En una pareja de larga data, es decir de dos o tres años, empiezan a perder esa motivación natural de ‘querer hacerlo todo el tiempo’, pero como el hábito hace a la función tenemos que darle un contexto adecuado para despertar el circuito de deseo, crear la necesidad y así, probablemente, se dé espacio a la necesidad de la función sexual», explican los especialistas.

También aclaran que «poner en agenda» significa crear el clima, una intimidad, un cortejo que las parejas de larga data, justamente, van perdiendo. «El deseo y el desenfado no suelen estar en un vínculo estable, cotidiano. Por eso hay que recrear el deseo sexoerótico. Dejar de ser tan amigos».

Asimismo, recomiendan sorprender con propuestas, no dejar que al otro se le ocurra. «¿Por qué no animarse a ser protagonistas? Es importante recuperar la intimidad, darse tiempo, espacio. El sexo no surge natural y espontáneo si estamos sufriendo».

En síntesis, no hay que esperar que la sexualidad y el deseo de la pareja estable funcionen solo como ocurre en esos primeros inicios en los que las hormonas, la novedad y el maravilloso enamoramiento resuelven todo. ¡Manos a la obra y a proponer algo distinto!, hacerlo sin apuro, lleno de preliminares y juegos.

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