El Poder Judicial ha dado prioridad a los casos que afectan a personas restringidas en su libertad

Santo Domingo.- La Suprema Corte de Justicia (SCJ) ha podido conocer de 200 casos judiciales en mora durante la cuarentena que tiene ese órgano por la pandemia del coronavirus y que afecta a todo el país.

El presidente del órgano judicial, Luis Henry Molina, detalló que el cierre parcial ha generado nuevas energías en la agenda de atención de los casos en mora que aguardan por decisión en las cortes, logrando estudiar 200 casos semanales y se alistan para ser despachados tan pronto las circunstancias permitan la reconstitución de las salas.

“Es propicio también hacer mención de que el Pleno de esta Suprema Corte de Justicia se mantiene conociendo casos contenciosos de forma remota, despachando la semana pasada 53 casos y en el día de hoy (Jueves 2 de abril) 11 casos en su primera sesión ordinaria realizada por videoconferencia”, indicó el magistrado Molina en una carta enviada a CDN Canal 37.

Asimismo, indico que ante la emergencia sanitaria que vive el país, el Poder Judicial ha dado prioridad a los casos que afectan a personas restringidas en su libertad. Detalló que desde el fin de semana del 20 de marzo, los jueces de la ejecución de la pena han atendido solicitudes urgentes en casos de protección de derechos fundamentales y que la salud ha sido tema de especial cuidado, teniendo casos especialmente notables en Puerto Plata y en el Distrito Nacional.

Detalló, que de manera virtual, se han conocido 264 medidas de coerción de las 472 solicitudes recibidas, 17 de ellas sobre casos que implican derechos fundamentales y 233 causas administrativa y que en esta materia los tribunales de San Francisco de Macorís, Puerto Plata, María Trinidad Sánchez, Samaná, La Vega, Monseñor Nouel, San Juan y el Seibo han mostrado desarrollos interesantes.

Luis Henry Molina finalizó su misiva a CDN recalcando que una justicia pronta y efectiva es el compromiso con todos los habitantes del país, sobre todo las personas en situación de vulnerabilidad.

Por: Alba Nely Familia