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Italia cancela el carnaval de Venecia tras varias muertes por coronavirus

Las autoridades de Italia anunciaron este fin de semana un plan de emergencia

Cierre de los teatros más importantes del país, suspensión de grandes eventos deportivos y hasta una interrupción temprana del legendario Carnaval de Venecia.

Las autoridades de Italia anunciaron este fin de semana un plan de emergencia luego de que el país registrara el mayor brote del nuevo coronavirus o COVID-19 en Europa, con más de 200 personas contagiadas y cinco fallecidos hasta este lunes. El alto número de enfermos también convierte a Italia en la nación con más casos fuera de Asia.

Al menos 10 localidades del norte —en las que viven unas 50,000 personas — también fueron declaradas en cuarentena virtual el sábado cuando el primer ministro, Giuseppe Conte, informó sobre la imposición de «medidas extraordinarias» para contener el avance del brote.

Escuelas, guarderías, museos, restaurantes y oficinas públicas se han visto obligadas a echar el cierre por al menos una semana en varias zonas del norte de Italia, la parte más productiva económicamente del país. Lo mismo ocurrirá, a partir de este lunes en las principales universidades de esta área.

Las funciones en el importante teatro La Scala de Milán fueron suspendidas. En Lombardía y Véneto, las regiones más afectadas, tres juegos de fútbol de Serie A quedaron cancelados. Otro se aplazó en Piamonte, una región vecina. La prohibición también se extendió a las misas públicas: en Milán, capital de Lombardía, la emblemática catedral gótica de la ciudad fue cerrada a los visitantes.

El sábado sonaron las alarmas cuando el número de infectados alcanzó los 79. Pero cuando el domingo la cifra se duplicó, el gobernador de Veneto, Luca Zaia, anunció que el Carnaval de Venecia, celebrado en la capital de esta región, terminaría dos días antes de lo planificado. Zaia dijo que la orden de suspensión entrará en efecto a media noche y que todas las actividades similares estarán suspendidas hasta el primero de marzo.

Todos los que han estado en contacto con los infectados deberán permanecer en sus hogares durante un período de cuarentena de 14 días, advirtieron las autoridades.

Los primeros dos casos de coronavirus en Italia fueron una pareja de turistas procedentes de China, el país considerado epicentro global del coronavirus, diagnosticados a principios de febrero en la capital, Roma.

El brote que ha puesto actualmente en jaque al norte de Italia se detectó en cambio la semana pasada, a raíz de un caso de contagio identificado en Lombardía. Las autoridades han expresado frustración por no haber podido rastrear todavía con seguridad la fuente.

«Los funcionarios de salud aún no han podido identificar al ‘paciente cero'», dijo a periodistas en Roma Angelo Borrelli, jefe de la agencia nacional de Protección Civil.

Massimo Galli, experto en infecciones del hospital Sacco de Milán, el centro médico donde se realizan las pruebas de detección del virus en el norte de Italia, aseguró que tras el primer caso el patógeno se empezó a propagar justamente en un hospital cercano a esta ciudad, donde se trató al primer paciente detectado, reporta este lunes el diario italiano Corriere della Sera.

En su opinión, ese caso no se afrontó con las debidas precauciones al ser interpretado como una patología diferente. «Un hospital puede convertirse en un espantoso amplificador del contagio», dijo.

Borrelli indicó que la estrategia para frenar la epidemia es concentrarse en el cierre de ciudades y otras restricciones para tratar de detener la propagación. Italia ya había tomado medidas preventivas como la prohibición de vuelos directos desde China, Hong Kong, Taiwán y Macao, así como el examen de millones de pasajeros en los aeropuertos para detectar signos de fiebre.

«La preocupación es comprensible, el pánico no», respondió el primer ministro Conte a un presentador de la televisión estatal, cuando este le informó que cuatro botellas de gel desinfectante para manos —que normalmente cuestan unos pocos euros—, están siendo comercializados por 200 euros en Internet.

El nuevo coronavirus se originó el año pasado en la provincia china de Hubei, pero ya se ha extendido a 26 países, en los que se han confirmado hasta este domingo más de 1,400 contagios y 11 muertes. Este domingo, las autoridades sanitarias en China reportaron 150 nuevas muertes, tras cuatro días en que esta cifra estuvo rondando el número 100.

Hasta el día de hoy, en China se han confirmado uno 77,000 contagios y casi 2,600 muertes. Más de 24,000 personas, por otro lado, fueron dadas de alta tras recuperarse.

Las autoridades locales de Wuhan, la ciudad considerada el epicentro del brote, en cuarentena hace un mes, se desmintieron este lunes horas después de anunciar que los no residentes sin síntomas y que no estuvieron en contacto con pacientespodrían salir de la urbe. Este anuncio fue declarado «inválido», precisó el ayuntamiento en un comunicado.
En enero, la OMS declaró una emergencia global por el brote del nuevo virus, cuyos síntomas más frecuentes son fiebre, fatiga y tos seca.

Europa preocupada ante la situación de Italia
El brote en Italia causa más preocupación que nunca en Europa a raíz del alza de los contagios en esta nación, pues muchos países de ese continente son parte del acuerdo de zona libre de visas y pasaportes, por lo que locales y turistas con visado Schengen pueden moverse libremente de un estado a otro.

En la vecina Austria se detuvo este domingo todo el tráfico ferroviario hacia y desde Italia durante varias horas después de sospechar que un tren en su frontera sur con ese país tenía a bordo dos pasajeros posiblemente infectados con el virus, dijo el Ministerio del Interior de Austria.

Justo antes de la medianoche, los Ferrocarriles Federales anunciaron en Twitter que la prohibición había sido levantada, luego de examinar a las personas y comprobar que no estaban contagiadas.

Sin embargo, oficiales de seguridad aseguraron que este lunes se conversará sobre una posible activación de los controles fronterizos con Italia, pues bajo ciertas circunstancias los países individuales de la Unión Europea pueden activar ciertos controles de movimiento de personas.

En Gran Bretaña el número de casos confirmados aumentó a 13. Cuatro de ellos habían estado a bordo del crucero Diamond Princess, el cual estuvo atracado durante días en un puerto japonés, en cuarentena.

En Suiza, que al igual que Austria limita con Italia, hubo un llamado a la calma. «Las noticias de Italia son preocupantes, pero es demasiado pronto para pensar que una ola se está acercando a nosotros», dijo a la emisora pública SRF Daniel Koch, jefe del Departamento de Enfermedades Contagiosas de la Oficina de Salud.

El Ministerio de Salud de Alemania aseguró estar en comunicación con todas las autoridades de salud pública de la Unión Europea sobre el brote en el norte de Italia.

Mientras tanto, el ministro de Salud francés, Olivier Veran, dijo que las autoridades de ese país se están preparando para un posible aumento de los casos de contagio. En una entrevista publicada el domingo en el periódico francés Le Parisien, Veran dijo que estaba monitoreando de cerca la «muy grave»situación, y que estaba siguiendo a la vecina Italia de cerca.

A principios de este mes, Francia informó la primera muerte fuera de Asia de una persona infectada con el virus, un turista chino de 80 años.

Corea del Sur quiere adoptar medidas «sin precedentes»

También Corea del Sur, un país ubicado en el Lejano Oriente, está en emergencia por el coronavirus.

La mayoría de los casos, que a fecha de este domingo eran 763, se detectaron en la ciudad de Daegu, en el sur de la región, una urbe de 2,5 millones de personas. Seis de las siete muertes reportadas hasta ahora estaban vinculadas a un hospital en Cheongdo, cerca de Daegu.

El presidente coreano, Moon Jae-in, pidió este domingo la aplicación de medidas «sin precedentes, poderosas» para frenar el avance del virus.

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