El misterio del asesinato de Olof Palme se acerca a su resolución

El homicida desapareció en una calle lateral antes de que un grupo de peatones llegara

Suecia podría finalmente obtener este miércoles una respuesta a la pregunta que atormentó al país durante más de 34 años: ¿Qué pasó la noche del 28 de febrero de 1986?

En esa fecha, una tarde de invierno, el primer ministro de Suecia, Olof Palme, salió de un cine en el centro de Estocolmo. El estadista y líder del Partido Socialdemócrata Sueco había ido a ver una comedia con su esposa, Lisbeth, su hijo Mårten y su pareja. Palme y su esposa se separaron de los jóvenes y comenzaron a caminar rumbo a su casa, pero después de unos pocos metros, alguien apareció detrás de ellos y disparó dos balas. La primera entró en la nuca de Palme y le cortó la arteria carótida. La segunda rozó a Lisbeth.

El homicida desapareció en una calle lateral antes de que un grupo de peatones llegara para encontrar a su primer ministro desangrándose en la acera. Palme fue trasladado de urgencia al hospital, pero era demasiado tarde. Pasada la medianoche del 1 de marzo de 1986, Olof Palme fue declarado muerto.

El asesinato sigue siendo una herida abierta en la sociedad sueca y ha frustrado a la policía desde entonces, dando lugar a una serie de especulaciones sobre los posibles autores del crimen y sus motivos.

Las principales teorías son dos: una apunta a un pistolero solitario, quizás fanatizado por una campaña de desprestigio. Desde algunos círculos de la extrema derecha buscaban instalar la idea de que el primer ministro socialdemócrata era un espía soviético. Según medios suecos, la fiscalía se inclinaría por esta hipótesis.

Los focos apuntan a Stig Engström, un publicista que trabajaba para una aseguradora situada cerca del lugar del crimen y que fue incluido como testigo en la fase inicial de la investigación, aunque apartado meses después por no ser considerado relevante. Engström, fallecido en 2000, se movía en círculos contrarios a Palme, tenía formación militar, fue miembro de un club de tiro y tenía acceso a armas a través de un conocido.

La otra teoría sostiene que detrás de la muerte hubo un plan mucho más complejo que involucraba al régimen de apartheid sudafricano. Palme, que dotó a Suecia de voz propia en la Guerra Fría, fue un gran apoyo para el Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela; y se sabe que, días antes de su muerte, agentes sudafricanos infiltrados asistieron en Estocolmo a una conferencia “anti apartheid”.

Aunque no se ha confirmado que Engström vaya a ser señalado, ni tampoco que se apunte a alguien concreto, según adelantó este martes el diario Aftonbladet, el Gobierno ya ha sido informado de las conclusiones y se ha encontrado el arma del crimen, un giro importante después de que en estos 34 años se descartaron más de 400.

Fuente: Infobae

 

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