Santo Domingo, RD.- El Hospital Docente de la Policía Nacional es un centro inaugurado hace 16 años, la estructura hospitalaria esta manejada por una dirección de sanidad policial que durante mucho tiempo era parte del Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional, con servicios dirigidos a policías y sus familiares a través de una ARS especial.

En el 2015, los miembros de la Policía y familiares pasaron a ser afiliados a la ARS-SENASA en un proceso de reforma del estado y el centro se suma a la Red Nacional Hospitalaria, es así, como este hospital que una vez fue de servicio exclusivo para los policías, hoy está al servicio de toda la población.

El hospital ha sido dividido en dos, una parte ofrece servicios regulares de salud, y otra que en condiciones normales es el pabellón pediátrico del hospital policial ha sido convertida en el área para atender pacientes con COVID-19.

En este centro laboran 180 personas, entre internistas, infectológos, cardiólogos, neumólogos, emergenciólogos, endocrinólogos, cirujanos, anestesiólogos, intensivistas, enfermeras, y otros especialistas. Explican que muchas veces las personas dudan sobre el servicio, pero destacan las labores realizadas por todo el personal, y aclaran que sus servicios, son los mismos que hallarán en las mejores clínicas de la ciudad.

En el hospital han hecho una ruta señalizada que marca las áreas por las que se puede transitar.

El dominio que se nota en el hospital es fruto de un exigente entrenamiento que ha involucrado a todo el personal para evitar el mínimo de errores.

Informaron que se realizó un entrenamiento del personal médico exclusivo para pacientes con COVID-19.

Los pacientes positivos al virus, son trasladados a un área de aislamiento que no tiene contacto con otros pacientes.

Los servicios tradicionales del hospital están cerrados, menos la emergencia, y el personal médico ha sido reforzado enviando médicos de otros centros para coordinar la fatigante labor del momento.

¿Trabaja el hospital a toda capacidad?

La lucha contra el COVID-19 se libró primero en los hospitales públicos, aprendiendo en el camino, sin saber exactamente a que se enfrentaban y lidiando con las dudas de si su protección era suficiente, es por eso, que en el momento más vulnerable fueron los más expuestos, y de su equipo, cinco médicos y dos enfermeras han resultado contagiados con COVID-19.

¿Cómo se cuida ese personal?, ¿Cuenta cada uno con trajes de seguridad? ¿Los reciclan?

Según informó el hospital no hay reciclaje de trajes de bioseguridad. Explican que cada personal que entra al área de COVID-19, hasta ahora, no se ha visto en necesidad de reciclar un traje.

El área de aislamiento está conformada por 30 habitaciones en las que no se mesclan los pacientes.

¿Cuál es el proceso de higienización de la unidad de cuidados intensivos?

“Nosotros tenemos un área específica con cloro, alcohol, de forma tal que no queda ninguna área cubierta con el virus después que sale un paciente”, expresó el doctor José Maldonado.

Afortunadamente la labor aquí ha sido respaldada por importantes donaciones, y cuentan con trajes de bioseguridad de alta calidad.

“Nuestro primer proveedor ha sido el Servicio Nacional de Salud, así también como para medicar a nuestros pacientes; hemos tenido otros laboratorios que han hecho donaciones”, continuó el doctor José Maldonado.

El presupuesto del Hospital de la Policía se ha disparado en más de un 100 % pese a estar las consultas regulares cerradas, la carga de analíticas y medicamentos de alto costo que son utilizados en pacientes con COVID, el seguimiento diario implica la realización de radiografías, ecocardiogramas y tomografías.

“Esto es algo nuevo, vamos aprendiendo de la enfermedad día a día; uno a veces se siente decepcionado (…) son pacientes que en ningún sitio van a evolucionar bien”, manifestó el doctor Frank Mena de Lemos.

Según las estadísticas del Hospital Docente de la Policía Nacional, se han ingresado 135 personas por COVID-19 y se da seguimiento a 399 en aislamiento domiciliario. El centro ha atendido más de 1,230 casos entre personas positivas y sospechosas. En la experiencia de este centro con pacientes infectados, una vez son diagnosticados libres de COVID-19, no se ha presentado ningún reinfectado.

¿Qué protocolo están usando para certificar que alguien está negativo al virus?

“Por lo menos en nuestro medio, nosotros no hemos estado en difícil de prueba (…) podemos sugerir que vaya a su trabajo normal con todas sus precauciones, nosotros usamos la tomografía no como método diagnóstico, las podemos hacer a nuestros pacientes dependiendo la sintomatología tan importante que tenga el paciente”, dijo el doctor José Maldonado.

En el hospital cuentan con las visitas de médicos especialistas, y un médico internista para dar seguimiento a los pacientes.

Pacientes entre 40 a 60 años de edad, son el público blanco del COVID-19, según la evidencia de este centro, que también atribuye síntomas graves en pacientes fumadores y quienes practican el uso de hookah.

El personal médico cuenta que tratar pacientes con el coronavirus ha sido muy duro para ellos, y que muchos pacientes les piden “por favor no me deje morir, mis hijos, mi madre me necesitan”, y esto les rompe el alma.

En el Hospital Docente de la PN se han registrado unos 20 fallecimientos por COVID-19, un equipo de 180 personas se distribuye la labor consciente de que aunque la población se desespera y reclama volver a la normalidad, no pueden bajar la guardia.

La representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en República Dominicana, Alma Morales Salinas, ha advertido que no estamos listos para una apertura como la gente la pide, sugiere un regreso de la economía gradual y con cautela, respetando los criterios epidemiológicos porque podemos estar llamando un peligro peor. Un criterio importante es no abrir hasta que el número de nuevos casos se presente sin variaciones al menos durante siete días, en el país las infecciones por el contrario se mantienen aumentando. Algo es interesante, aunque hay más contagios, no se ha disparado al mismo ritmo el número de muertes y casos graves, hay más salas de aislamiento disponibles en los hospitales no se encuentran saturados.

Los pasillos del Hospital Docente De la Policía Nacional están desiertos salvo el personal que en ocasiones se mueve en torno a lo mismo, pacientes sospechosos o positivos COVID-19.

La unidad de cuidados intensivos desde marzo cuando comenzaron a recibirse pacientes positivos de COVID-19, se ha mantenido a capacidad máxima, un cubículo se vacía e inmediatamente se higieniza para asignar un nuevo paciente.

Debido al parecido de Covid-19 con un proceso gripal, existe el riesgo de que los pacientes lleguen tarde a los centros de salud, y que los primeros días duden sobre si realmente tienen la enfermedad.

“Es que acá recibimos los pacientes por dos vertientes, que casi siempre necesitan ir a la unidad de cuidados intensivos”, expresó el doctor Alexandro Marte.

El COVID-19 ha cambiado muchos aspectos en la práctica médica, medidas de seguridad, acceso o no a medicamentos y es impredecible pero aun la ciencia estudia que enfermedades a futuro podrían desarrollar pacientes contagiados de COVID-19.
Este día los pacientes en UCI como se ha hecho tendencia sobrepasan los 45 años, una edad en la que mayoría ya padece alguna enfermedad colateral mayormente diabetes e hipertensión.

La mayor carga de medicamentos que están administrando pertenecen a los denominados medicamentos de alto costo.

Como se trata de un centro público, los casos de fallecimiento tienen una inmediata asistencia de un equipo de salud que coopera con las familias facilitando el proceso de traslado, hay diferentes dependencias dando soporte para aminorar el trauma. Los pacientes reciben un gran número de daños colaterales.

“Un pulmón afectado te puede afectar el cerebro, no hay un órgano que no pueda ser afectado”, aseveró el dr. Alexandro Marte.

Ese factor sorpresa que trae el COVID-19 unido al fácil contagio, es la razón por la que el sistema de salud no sale de asombros. En el hospital son atendidos unos 30 casos diarios.

A la fecha, 171 policías han sido contagiados del coronavirus durante sus labores de patrullaje, de los casos presentados cuatro han fallecido. La labor policial ha sido protagonista y de gran exposición, el patrullaje y las detenciones entran en muchas ocasiones en conflicto con la idea de mantener distancias mínimas con personas que pueden estar contaminadas del virus.

Desde su cama en UCI el segundo teniente Ramón Cepedo Senfelix, un agente policial que resultó infectado por COVID-19, expresó que fue al centro de salud porque, “me estaba asfixiando y no podía respirar”

“Yo había ido al Hospital de Central Romana, pero allá no me dijeron eso, allá me dijeron que yo tenía daño en los pulmones y decidí coger pa ca”, continuó explicando segundo teniente Ramón Cepedo.

Cepedo es un hombre con 23 años laborando como policía, y sorprendentemente dice que no tiene la enfermedad y aunque está aislado en un UCI COVID-19, dice que nadie se lo ha informado.

El segundo teniente Cepedo Senfelix se encargaba de la seguridad del mercado en La Romana, provincia de la que también es oriundo, aunque ahora a su agenda de vida tendrá que agregar dializarse pero su mejora está avanzando. Cepedo dijo que cuando salga del hospital buscará de Dios.

“Me sentí fea, fea, yo sentía que me estaba muriendo, yo no podía ni hablar ni caminar, cuando me subieron me tuvieron que subir en silla de ruedas esto fue terrible”, cuenta Nikaury, una masajista que llegó desde el Ensanche Espaillat.

Nikaury nos cuenta que es una mujer cristiana, como se encuentra en una habitación sola y sus síntomas no son extremos puede permanecer con su celular, lo que utiliza para mantener una red de apoyo. Tambien manifestó que su situación desde que tiene el virus se ha tornad muy difícil.

En otra habitación, está Santa Montilla, una señora que vino del barrio Los Guandules y tampoco sabe cómo fue infectada de COVID-19.

Asimismo, el coronel Jimmy Torres Dotel, se encontraba interno en este centro desde el 29 de marzo afectado por el coronavirus, era un hombre muy querido, un agente afable, académico y la vocación policial en su familia había sido importante desde muy pequeño, tanto así, que no solo él era parte de la institución, sino también su hermano gemelo, el general Javier Torres Dotel actual director de la Policía Comunitaria.

Jimmy era un hombre optimista, que aun en medio de su internamiento alegraba la sala, el domingo que murió, los médicos al pasar visita celebraron su mejoría y le darían el alta al día siguiente. La tarde de ese día el trauma fue de todos, el compañero de armas de forma sorpresiva fue afectado por una muerte súbita, es que el COVID-19 también está relacionado a graves daños a la circulación e hipercoagulación lo que puede generar una repentina embolia o infartos.

Nos solidarizamos con cada agente afectado, han hecho una labor digna de destacar y de agradecimiento, manteniéndose altamente expuestos.

El mundo digital y los ciberdelitos ante la pandemia

El mundo digital de forma inesperada se volvió el mundo real, y con ello la población se ha hecho más vulnerable a los delitos electrónicos. Un estado de cuarentena que ya avanza por su día número 60 ha alcanzado los más bajos niveles en delincuencia común, pero no ocurre lo mismo con los ciberdelitos. La pandemia ha propiciado que las actividades maliciosas por Internet aumenten.

La pandemia ha disparado el uso de la tecnología en personas de todas las edades, muchos de ellos, como los de la tercera edad y los niños sin nociones de cómo cuidarse de la delincuencia que navega junto con las distracciones.

De enero a abril de este año, las estafas vía Internet encabezan las denuncias con 282 casos, vale destacar que las autoridades estiman que la mayoría de los engañados no denuncia porque desconfían sobre si su caso puede ser resuelto por las autoridades y eso ha dado más espacio a la ciberdelincuencia. Le sigue el phishing con 86 casos formalmente denunciados, extorción vía páginas web, acceso ilícito y llamadas molestosas o amenazantes como los delitos más manejados por las autoridades.

Para el experto en crímenes y delitos de alta tecnología de la Policía Nacional, Gerónimo González, una forma básica de protegerse es utilizar el sentido común.

Otras recomendaciones son:
- Configurar su cuenta de red social para que sea obligatorio proporcionar un correo electrónico o teléfono para restablecer la contraseña.
- No revelar su nombre y contraseña a terceros
- No hacer click en enlaces sospechosos
- Actualizar sus aparatos y software antivirus

Los ciberdelincuentes han aprovechado para crear campañas de correo con enlaces fraudulentos y distribución de códigos maliciosos, datos y contraseñas con el objetivo de robar información personal y financiera e infectar dispositivos.

Los ciberdelincuentes tratan de simular páginas web de estos usuarios de internet.

Ante la recomendación de quedarse en casa, las empresas han gestionado la modalidad de trabajo remoto. Las grandes empresas ya contaban con personal capacitado pero no corren la misma suerte muchos medianos y pequeños negocios obligados a una improvisada digitalización con un alto riesgo de seguridad cibernético.

También se registra aumento de ataques a cuentas institucionales, es lo que ocurrió con las ayudas sociales del Gobierno, atacantes enviaban un formulario falso pidiendo a las personas información personal ofreciendo planes de ayuda social.

Muchos cambios han sido forzosos pero positivos, la Policía se ha visto en la necesidad de readecuar la recepción de reportes para que la gente pueda quedarse en casa, tupoliciaapp ha sido la herramienta, para evitar que los ciudadanos se dirijan a un destacamento policial.

Un día cualquiera del mes de enero de este año, a través de la aplicación se recibían entre 10 a 50 reportes de personas reclamando atención policial, el cambio ha sido drástico.

Del 28 de abril al 13 de mayo a través de tupolicíaapp se recibieron 4,203 denuncias, llegando a tener hasta 480 reportes por día.

¿Cómo funciona la app?

La aplicación permite que la denuncia sea anónima o bajo identidad según se elija, aunque múltiples opciones predominan las quejas por ruidos, microtráfico de drogas y pidiendo patrullaje preventivo. La solución es el envío de una unidad, o medidas que entienda la preventiva que son correctas.

Una población que no creía en la digitalización, se vio obligada a dar el salto, pero ¿qué garantías da la Policía de que habrá un seguimiento de las denuncias colocadas vía Internet?

El sistema reclama que cada caso debe ser cerrado, pero de repente llama la atención el término “rechazada”.

El desconocimiento de muchos denunciantes hace que dejen reportes tan incompletos que son imposibles de ubicar, destacan la importancia de que se ofrezca la mayor información posible.

Ante la sorpresa de la pandemia, algunas soluciones han llegado en el camino, como la aplicación ARCO, una app de manejo interno que ha sido dispuesta para dejar un registro de quienes violan el toque de queda.

La violación al toque de queda se convirtió en una burla repetida, lo peor es que los detenidos son muchas veces los mismos. Eran liberados sin ninguna consecuencia ni registro policial, pero ya no será así.

A partir de la pandemia la digitalización de servicios de la Policía ha pasado de un ensayo a una demandante realidad. ¿Podrán mantener la capacidad de respuesta cuando todo vuelva a la normalidad y las patrullas se enfrenten al regreso de la delincuencia común?

En momentos en que estamos reclamando a todos los sectores reinventarse, las buenas prácticas deben quedarse también en la Policía. El seguimiento a las denuncias via tupoliciaapp implica un estratégico esfuerzo que saludamos, el futuro era ayer y la digitalización llegó para quedarse.

Por: Addis Burgos