Santo Domingo, RD.- Fueron sepultados este viernes en el cementerio de Los Botados, en Yamasá, los restos de Richard Severino, oficial de la Policía Nacional y miembro del Cuerpo de Ayudantes de Seguridad Presidencial,  ultimado por desconocidos para despojarle de su arma de reglamento.

El agente deja tres hijos en la orfandad y una esposa, madre y hermanos que claman por justicia, y que además, aseguran ya son varios los agentes del orden que han caído en esta misma comunidad a manos de delincuentes.

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Personas que lo conocían lamentan su pérdida, en tanto que su esposa, María Heredia lo describe como un policía responsable y que amaba su trabajo.

El segundo teniente de la Policía Nacional fue ultimado por dos delincuentes a bordo de una motocicleta el pasado miércoles en la noche, cuando terminaba su servicio y se dirigía a su residencia.