Escándalos de proxenetismo pocas veces consiguen condenas en la justicia

Santo Domingo RD.- El proxenetismo se ha convertido en una industria de abusos que ha crecido en el país sin condenas visibles. De hecho, no opera solo, se hace acompañar de la trata de personas y de tráfico ilegal de inmigrantes.

En el siguiente reporte Adis Burgos nos cuenta cómo el Ministerio Público se ha convertido en un persecutor de esos crímenes, pero no ha tenido suerte con la justicia, porque ninguno ha recibido condena.

Esta pareja con solo horas de apresada supone ser el más reciente caso de proxenetismo: la colombiana María Cristina Echeverri y el también extranjero Jean Edouard Cornielle, son acusados de operar con decenas de venezolanas y colombianas a las que prostituían con servicios de Eros Barbería Spa en Malecón Center, el mismo lugar de donde cayó de un noveno piso la venezolana Katherine Sánchez, en enero 2018 aparentemente asediada en sus trabajos de prostitución.

En este caso la acción del Ministerio Público es un mensaje de que la investigación no se detuvo, pero el resultado es negativo al investigar cuál ha sido el destino de otros expedientes de proxenetismo.

Un caso icónico ha sido el cierre de Pasión Night Club, un club sexual en Santiago del que se abrió un expediente complejo que acusó a cuatro personas de proxenetismo y un monumental lavado de activos que incautó 45 inmuebles.

La fiscal Luisa Liranzo en más de una ocasión expresó que el grupo era un poder difícil de vencer. En Septiembre del 2018 dos años después, el Cuarto Tribunal Colegiado ordenó la apertura del club nocturno y descargó a Carlos Mauricio, Norberto Ramón, Rafael Andrés y Miguel Ángel Adalberto Gómez Díaz.

La fiscal que había decidido guerrear contra esta red ya no se encuentra en el cargo y la actual gestión no menciona el tema.

El proxenetismo es una industria de abusos que ha crecido en el país sin condenas visibles. De hecho, no opera solo, se hace acompañar de la trata de personas y de tráfico ilegal de inmigrantes.

El art. 334 del Código Penal deriva condenas de 2 a 10 años para el proxeneta el consentimiento de la mujer no disminuye su responsabilidad ya que se contempla como un tipo de esclavitud casi se arropa de engaño, cohesión y explotación.

El tráfico ilícito de inmigrantes deriva condenas de 10 a 15 años y la trata de personas aún más de 15 a 20 años. Pero la complicidad se interpreta como el gran respalda al millonario negocio.

Un país que aloja miles inmigrantes sin empleo, turístico y con gran vocación al proxenetismo revela impunidad en la materia.

El portal de la Procuraduría ayuda a ver más sobre los expedientes de proxenetismo y sus pocos progresos.

El cierre de los bares Satin Dolls” y “Bar la 21 en Gazcue dejó liberadas a 22 mujeres que eran alegadamente víctimas. El cierre de Pinki Pony Bar en los Prados liberó alegadamente a seis víctimas.

El Bar del Carmen fue cerrado en Mao incluso después de la muerte de dos personas. El procurador Jean Alain anunció en Julio pasado la liberación de 70 mujeres solo en Cabarete y Sosúa.

Pero la nueva esclavitud sigue teniendo quien la compre y también quien la proteja, los negocios allanados siguen, bien gracias.