Dos entidades ambientalistas del sur dominicano destacaron el impacto que tendrá para esa región la construcción de la presa Monte Grande ya que sus aguas estarían destinadas a la irrigación de más de setecientas mil tareas.

Precisaron que entre las provincias que se beneficiarán se encuentran tres de las que tienen los mayores índices de pobreza como son Barahona, Bahoruco, Pedernales e Independencia.

Establecieron que más de 350 mil personas verán mejorar su calidad de vida de manera definitiva.

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La Fundación Verde Ecologista, que preside Héctor Batista, y el Consejo de Protección Ambiental para la región Sur, dirigido por Yke Roque Reyes, expresaron que este proyecto múltiple, que “cumple con todos los requisitos medioambientales y ecológicos”, es demandado por organizaciones representativas, sectores religiosos, y legislativos, incrementará de manera significativa la producción y productividad de diversos rubros agrícolas, generará energía y empleos y reducirá la vulnerabilidad de las comunidades Jaquimeyes, Tamayo, Vicente Noble, Uvilla, Canoa, Peñón, Bombita, Fundación y Pescadería ante posibles inundaciones durante las temporadas ciclónicas.

Dijeron Batista y Roque Reyes que los dominicanos esperan con deseos que los 250 millones de dólares del financiamiento por una entidad bancaria internacional, tal como informó el ingeniero Olgo Fernández, sean entregados antes de finalizar este mes de septiembre al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), a cargo de la ejecución de esta importante infraestructura, ya que esta presa es una imperiosa necesidad para los habitantes de la región Enriquillo.

“En la Presa de Monte Grande serán almacenados 320 millones de metros cúbicos de agua, se regularán las grandes avenidas que se producen periódicamente en la cuenca baja del río Yaque del Sur, que afectan la agricultura y dañan infraestructuras de carreteras”, aseguró Batista.
De su lado, Roque Reyes indicó que “además, según los expertos a cargo del proyecto, serán beneficiadas 271 mil personas con agua potable y se irrigarán entre 35 y 45 mil hectáreas en Barahona y Neiba.
Destacaron que en la actualidad una gran cantidad de cultivos de ciclo corto se pierden en esta zona del país por falta de agua.