Paraguay .- El arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, trató nuevamente de minimizar la denuncia sobre manoseo de una mujer por parte de un sacerdote, al calificarlo como un pecado leve. No obstante, dijo que la Iglesia católica se siente apenada por la situación y tendrán tolerancia cero ante los actos indecorosos de los religiosos.

La Conferencia Episcopal Paraguaya realizó una conferencia de prensa donde Valenzuela expresó su sentimiento de dolor por lo sucedido y aseguró que la comunidad religiosa está apenada, al igual que los fieles. Pero dijo que se trata de un pecado leve, al tratarse la víctima de un adulto y no una menor de edad.

Nuestro protocolo es muy serio en relación al abuso de menores, que es un crimen de lesa humanidad. Tolerancia cero para estos casos“, expresó el obispo al resaltar que los actos indecorosos de los sacerdotes son malos  y que por esa razón reciben las sanciones correspondientes.

“Los actos humanos son complejos, la iglesia juzga los actos humanos indecorosos. Si decimos que es indecoros es porque hubo una situación grave, penosa, tanto para la víctima como para la iglesia. Con estas palabras nosotros pedimos disculpas por todos los gestos de escándalo que podemos crear dentro de la iglesia. Ningún gesto que sea indecoroso debe quedar sin ser denunciado”, resaltó el Arzobispo.

Todos queremos ser respetuosos y que nuestros sacerdotes den el buen ejemplo, pero lastimosamente las tentaciones existen. La Fiscalía investigará”, expresó Edmundo, quien aseguró que la denuncia no iría al Vaticano, pues si fuera una situación de delito de menores se iría hasta la máxima sede religiosa, pero como se trataba de una persona adulta solo se aguardará el proceso local.

El prelado mencionó que la Fiscalía está investigando y que la Iglesia no va a obstaculizar en ningún momento la investigación; también agregó que, como existe un proceso en lo civil y en lo canónico, habrá que esperar el resultado de ambas investigaciones.

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