El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, advirtió hoy contra nuevas liberaciones de presos de la cárcel de Guantánamo, donde los detenidos que quedan son “extremadamente peligrosos”, según dijo, y “no se les debe permitir volver al campo de batalla”.

“No debería haber más liberaciones de Gitmo (código militar del aeropuerto de la base de Guantánamo). Son personas extremadamente peligrosas y no se les debe permitir volver al campo de batalla”, subrayó en un tuit Trump, quien ha prometido mantener y ampliar esa cárcel, y llenarla de “tipos malos”.

En la prisión situada en la Base Naval de Guantánamo (Cuba) quedan apenas 59 reos, de los que 22 han recibido el visto bueno del Gobierno del presidente Barack Obama para ser transferidos a un tercer país.

Obama ha prometido seguir acelerando las transferencias de presos a terceros países hasta que se formalice el traspaso de poder a Trump, su sucesor en la Casa Blanca, el próximo 20 de enero.

No obstante, un total de 37 presos están a la espera de juicio o son considerados demasiado peligrosos como para quedar en libertad, pese a no poder presentarse pruebas en su contra al haber sido obtenidas bajo tortura.

Con esa población residual será imposible que Obama cierre por completo la prisión, como prometió nada más llegar a la Casa Blanca en 2009.

Tras la victoria de Trump en las elecciones del pasado 8 de noviembre, Obama lamentó no haber podido cerrar esa “maldita” prisión.

Además, en un discurso sobre política exterior y antiterrorista que dio en diciembre en Tampa (Florida), Obama afirmó que Guantánamo es “una mancha en el honor nacional” y lamentó que el Congreso estadounidense no haya cooperado con él para cerrar esa prisión.

La cárcel de Guantánamo llegó a albergar a unos 800 presos poco después de su apertura, ordenada por el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.