Es lamentable que  aún en la actualidad, muchos dominicanos se dejen  engañar por red organizadas que se dedican a organizar viajes ilegales a diferentes países.

Estas mafias con falsas promesas les ofrecen trabajo, residencia y la posibilidad de hacerse ricos, casi en un abrir y cerrar de ojos, como si todo fuera color rosa.

Recientemente  una  dominicana  fue encontrada muerta en Chile.

La mujer fue identificada como  Maribel Pujols murió cuando intentaba cruzar la frontera entre Bolivia y Chile de manera ilegal, en busca de una mejor vida.

Según informaciones  Maribel Pujols había sido abandonada en el desierto entre Bolivia y Chile por traficantes de migrantes, esto porque presentaba problemas de salud. Por lo que, el pasado viernes hallaron su cadáver en estado de congelación, donde fue abandonada.

La Asociación de Dominicanos en Chile reportó que en las últimas semanas tres dominicanos han muerto intentado entrar ilegalmente a ese país suramericano a través de  una red de traficantes de personas.

Otras al intentar llegar a otros países son retenidas por los traficantes que en muchos casos luego que pagan una cantidad de dinero para realizar el viaje, les dicen que deben pagar más dinero y estas se ven obligadas a llamar sus familiares y seguir endeudando su familia.

Hipotecan viviendas, tierra, vehículos y toman préstamos para cumplir sus sueños a un costo muy alto.

Miles de dominicanos en muchos casos son violadas en esas travesía, obligadas a ejercer la prostitución, tratando de llegar o cuando llegan a Turquía, España, Argentina, El Líbano, Martinica, Guadalupe, Antigua y Barbuda, Bahamas, Puerto Rico entre otros países.

Gastan fortunas para arriesgarse a un viaje incierto, pero porque no invierten ese dinero en su país y ¿prefieren aventurare?, a pesar de que la mayoría de estas naciones que viajan presentan graves problemas económicos y muchas veces no pueden legalizarse, debido a las duras leyes del país en el que se encuentran.

No sea tonto…    un viaje ilegal te puede llevar a la muerte, cárcel, explotación sexual y la miseria…