MANILA (Reuters) – El presidente filipino, Rodrigo Duterte, no debería ser comparado con Adolfo Hitler, y su referencia al Holocausto fue un “rechazo oblicuo” a las declaraciones de que es un asesino de masas, dijo el sábado el portavoz del mandatario, en medio de la irritación que han provocado sus incendiarias afirmaciones.

Las declaraciones que hizo el viernes Duterte sobre que deseaba matar a millones de narcotraficantes como parte de su guerra contra las drogas y aquellas en la que hacía referencia a la muerte de millones de judíos, fueron “dos cosas completamente distintas“, aseguró Ernesto Abella.

La referencia del presidente a la carnicería fue un rechazo oblicuo a la forma en la que él ha sido retratado como un asesino de masas, un Hitler, etiqueta que él rechaza“, dijo Abella.

Del mismo modo, él dibujó una conclusión oblicua: que mientras que el Holocausto fue un intento por exterminar a las futuras generaciones de judíos, las denominadas ‘muertes extra judiciales’, erróneamente atribuidas a él, resultarán en la salvación de la próxima generación de filipinos“, dijo.

Duterte pareció compararse el viernes con el líder nazi Adolf Hitler y dijo que estaría “feliz” de exterminar a tres millones de consumidores de drogas y traficantes en el país, además de afirmar que sus detractores le habían “retratado como si fuera primo de Hitler“.

Si Alemania tuvo a Hitler, Filipinas tendría a…“, dijo el líder filipino señalándose a sí mismo durante un discurso a su llegada a la ciudad de Davao después de una visita a Vietnam.

Duterte llegó al poder en las elecciones de mayo con el compromiso de erradicar las drogas en el país asiático de 100 millones de habitantes. Asumió su cargo el 30 de junio y desde entonces han sido asesinadas más de 3.100 personas, en su mayor partes supuestos consumidores de drogas y traficantes, en operaciones policiales y ejecuciones extrajudiciales.