La fuente que reveló la existencia de unas 200.000 sociedades offshore fundadas por el despacho legal panameño Mossack Fonseca en documentos conocidos como Panama Papers expuso sus motivos en una especie de manifiesto que publica hoy (06.05.2016) en su página web el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

La fuente, que se llama a sí misma “John Doe”, sostuvo que a pesar de no ser siempre ilegales, las sociedades offshore sirven con frecuencia para cometer delitos. “Decidí exponer ante la opinión pública a Mossack Fonseca (el bufete panameño propietario de los documentos) porque pensé que sus fundadores, empleados y clientes deberían responder por su papel en estos delitos, de los que sólo algunos han salido a la luz”, añade. También considera escandaloso “lo que está permitido”, pero acusa al bufete panameño de “haber violado de forma consciente y reiterada” leyes en todo el mundo.

El filtrador asegura que de los papeles de Panamá podrían derivarse “miles de procesos” si las autoridades judiciales tuvieran acceso a ellos, pero no cuestiona la decisión del Süddeutsche Zeitung y del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés) de no facilitárselos.

“No trabajo para ningún Gobierno”

“John Doe” no dio pistas sobre cómo accedió a 2,6 terabytes de datos del despacho legal. “No trabajo para ningún Gobierno ni agencia de inteligencia, ni de forma directa, ni como empleado, ni como contratado, y nunca lo he hecho”, afirma la fuente anónima para asegurar que no difundió los documentos con una motivación política, sino simplemente “por la dimensión de las injusticias que describían”.

Protección a whistleblowers

“John Doe” también fustigó la situación de quienes arriesgaron su vida para filtrar información para sacar a la luz injusticias e irregularidades como el estadounidense Edward Snowden. También llamó a “la Comisión Europea, el Parlamento británico, el Congreso de Estados Unidos y a todas las naciones a tomar acciones a la brevedad no solamente para proteger a los whistleblowers sino también a poner fin al abuso global de los registros de empresas”. “En la Unión Europea, el registro de sociedades de cada Estado miembro debiera ser de libre acceso”, prosiguió.

A juicio del informante anónimo, el “deterioro ético” de la sociedad es total y el sistema llamado capitalismo es en realidad una “esclavitud económica”, un sistema en el que los esclavos no saben que lo son. En el pasado, concluye, los sistemas tributarios y las desigualdades desembocaron en revoluciones aplacadas militarmente, pero hoy el mundo disfruta de capacidad ilimitada de almacenamiento de datos digitales y de conexiones globales gracias a Internet.