Un juez de Brasilia anuló este jueves de forma cautelar el nombramiento del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como ministro de la Casa Civil (una especie de primer ministro) del gabinete de su sucesora, Dilma Rousseff. El Gobierno  anunció que recurrirá la decisión.

La decisión judicial, adoptada por el magistrado Itagiba Catta Preta Neto, del Tribunal Federal de Brasilia, anula así el acto en el que Lula prestó juramento hoy ante Rousseff hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre el caso.

En su decisión, el magistrado argumenta que, si Lula asume el cargo de ministro, tendrá poder para realizar una “intervención indebida y odiosa” en la policía, la fiscalía y el poder judicial. La decisión del juez responde a una petición popular. El partido PSB, de la oposición, anunció también una acción judicial para suspender el nombramiento.

En su resolución, el juez señala que Rousseff podría haber incurrido en un delito de “responsabilidad” al nombrar a Lula, puesto que la ley impide al presidente de la República cometer actos contra “la probidad” de la administración pública. Los delitos de “responsabilidad” son uno de los motivos por los que la Constitución permite realizar un juicio político con el objetivo de destituir el jefe del Estado.

En este sentido, el juez ordena que se informe de los hechos a la Fiscalía General del Estado y al presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, autoridad competente para impulsar los juicios políticos.

La Cámara de Diputados decidió reanudar hoy mismo el trámite de un posible juicio político a Rousseff, tras conocerse ayer miércoles unas grabaciones de conversaciones entre la presidenta y Lula. Los investigadores creen que las grabaciones, hechas con orden judicial, indican que Rousseff designó a Lula ministro para demorar el proceso judicial contra el expresidente.