Pittsburgh .- Aramis Ramírez ha llegado lejos desde la última vez que jugó por los Piratas. El dominicano tenía 25 años y estaba llegando al apogeo de su carrera cuando Pittsburgh lo cambió a los Cachorros.

Doce años después, Ramírez fue canjeado de regreso a los Piratas, esta vez por los Cerveceros. El veterano, quien jugará las últimas semanas de su carrera en Pittsburgh, destacó lo lejos que ha llegado también la organización de los Bucaneros desde aquel entonces.

“No era secreto para nadie que no éramos buen equipo en esos tiempos. Esa era probablemente una de las razones por las cuales fui cambiado”, dijo Ramírez. “La cultura es totalmente diferente ahora.

“Están ganando ahora. Clasificaron para los playoffs (dos años seguidos). Eso cambió todo automáticamente”.

Ramírez y Kenny Lofton fueron enviados a los Cachorros el 22 de julio del 2003 por Matt Bruback, el boricua José Hernández y Bobby Hill. Para los Piratas, que estaba en medio de una racha de 20 temporadas perdedoras consecutivas, la meta era deshacerse de los salarios de Ramírez y Lofton.

El jueves pasado, Pittsburgh adquirió a Ramírez desde Milwaukee para ayudar a estabilizar un cuadro interior afectado por las lesiones. El movimiento entusiasmó a Ramírez, y no sólo por el hecho de volver a su equipo original.

El dominicano tiene previsto retirarse al final de esta campaña. El tercera base cree que ha logrado suficiente a nivel de Grandes Ligas, con tres convocaciones al Juego de Estrellas, 380 jonrones y casi 1,400 empujadas.

Pero a sus 37 años, Ramírez nunca ha participado en una Serie Mundial y cree que los Piratas-en el segundo lugar de la División Central de la Liga Nacional y con el primer comodín ahora mismo-podrían darle esa oportunidad.

“Para eso estoy jugando. Creo que desde un punto de vista individual, lo he hecho todo en este juego”, dijo Ramírez. “Nunca he ganado una Serie Mundial. He participado en los playoffs tres veces, pero nunca he estado en una Serie Mundial.

“Es difícil ganar, pero ahora tengo la oportunidad de competir”.

Kevin Young era el primera base de los Piratas cuando Ramírez debutó en Grandes Ligas. Ahora Young, asistente especial en la gerencia de Pittsburgh, afirma que ve similitudes entre el jugador de 25 años que el equipo cambió en el 2003 y el veterano que está con los Bucaneros en el 2015.

“Está hambriento de empujadas. Le encanta impulsar carreras”, dijo Young. “Esa ha sido su pasión. Ese ha sido su talento”.

Ramírez ya no es el jugador que los Piratas cambiaron hace 12 años, pero el equipo aún cree que el quisqueyano puede ayudar en la recta final.

Ambas partes han llegado lejos desde ese entonces, pero ahora están reunidos.

“Aquí es donde él empezó. Pertenece a esta organización”, dijo Young. “Ganar una Serie Mundial aquí sería una gran manera de terminar su carrera”.