Puerto Rico.- Una de las experiencias más enriquecedoras de su vida aseguró haber vivido el cantante Elvis Crespo el pasado sábado cuando reunió a todos los que integraron el equipo de béisbol infantil que él apadrinó entre 1998 y 2004 y llegó con ellos a la Institución Correccional de Guayama 945 para compartir con los confinados en un juego de softbol.

El artista sorprendió de esta manera al reo Reinaldo Alicano, quien cumple una condena por violencia de género, y que fue uno de los deportistas a los que ayudó a desarrollar cuando mantenía el equipo “Los Orioles de Elvis”, en Las Cumbres, Río Piedras.

Alicano, de hecho, llegó a ser seleccionado en el sorteo de jugadores de escuelas superiores y colegiales para las Grandes Ligas por los Indios de Cleveland y los Diamondbacks de Arizona.

“Se sentía solo y se comunicó conmigo para invitarme a jugar. Yo me di a la tarea de buscar a los mismos peloteros que estaban con él en el equipo. Los reuní a todos. Ninguno me dijo que no y hoy nos aparecimos”, relató sobre el emotivo encuentro en el que no faltaron las lágrimas y los abrazos prolongados.

Y es que los muchachos de “Los Orioles de Elvis” estuvieron bajo la dirección del merenguero desde que tenían 10 años hasta que cumplieron los 16. Según él destaca orgulloso, el equipo ganó en múltiples ocasiones campeonatos a nivel nacional. Además, muchos de los atletas fueron becados y otros, al igual que Alicante, seleccionados por equipos de Grandes Ligas.

“Cuando el juego comienza, ellos (los confinados) me ven, saben que soy un artista y no quería que se sintieran intimidados. Pero luego ellos me comienzan a hablar, a contarme sus historias. Yo les di consejos, sugerencias de literatura, recomendaciones para que leyeran biografías”, contó Elvis.

Concedió que a varios de los confinados los reconoció porque las historias de los crímenes que cometieron fueron reseñadas por la prensa.

Triste por el hecho de que uno de los suyos esté preso, pero satisfecho de haberlo podido acompañar un rato y compartir con otros reos, Elvis aseguró haberse llevado de esta visita una lección de vida.

“Tenemos un gran tesoro. A veces no nos damos cuenta de que la libertad es un regalo de Dios y que tenemos que pensarlo bien antes de tomar una decisión que nos pueda privar de ese regalo”, expresó el cantante, quien también compartió esta experiencia con su esposa, Maribel Vega, y su hijo mayor, Elvis Francisco, quien era la mascota del equipo.

“Atesoré que mi hijo mayor estuviera conmigo. Ya hablaremos sobre esta vivencia, pero todos nos llevamos alimento para el espíritu, que no todo puede ser con fin de lucro y que no hay dinero en el mundo, nada material, ni los premios, que pueda compararse con la libertad”, enfatizó.