LOS TEQUES, Venezuela (AP) — Las autoridades venezolanas impidieron el domingo a los ex presidentes Andrés Pastrana, de Colombia y Sebastián Piñera, de Chile, visitar al dirigente opositor Leopoldo López, quien está detenido desde hace 11 meses en la cárcel militar de Ramo Verde, en las afueras de Caracas.

Pastrana dijo a la prensa, tras un cordón de una treintena de guardias nacionales con equipos antimotines que fueron colocados a dos kilómetros y medio del penal para bloquear el paso de los visitantes, que luego de dialogar con el jefe militar de la cárcel este le informó “que de arriba no dejan” que pasen y no les ofreció mayores explicaciones.

“Esto no es un gesto de un demócrata. Aquí hay la primera violación, el mínimo acto de respeto a los derechos humanos… es que los familiares y los amigos puedan visitar a los presos en los días de visita”, indicó el ex mandatario al expresar su tristeza por la situación.
“Hoy más que nunca… en el mundo vamos a poner los ojos en Venezuela porque sabemos, queremos ver que va a pasar aquí”, agregó.
El presidente Nicolás Maduro cuestionó el pasado viernes con dureza la visita al país de los ex mandatarios Felipe Calderón, de México, Pastrana y Piñera, quienes vienen a Caracas para participar en un foro de opositores, y los señaló de venir pagados con “dinero del narcotráfico” y de “apoyar un golpe estado”.

Piñera rechazó el domingo los señalamientos y le solicitó a Maduro la liberación de López.
Una decena de seguidores del gobierno, que portaban carteles con insultos contra los ex presidentes, se concentró en una vía cercana a la cárcel para protestar por su visita al país.

A Lilian Tintori, esposa de López, y los padres del dirigente también le prohibieron este domingo el acceso al penal.
López, de 43 años, fue acusado en abril pasado por la fiscalía de los delitos de incendio, instigación pública, daños a la propiedad pública y asociación para delinquir. El dirigente se le acusa de promover hechos violentos en el centro de Caracas después que la oposición realizó una multitudinaria manifestación contra el gobierno el 12 de febrero de 2014.

De ser declarado culpable de los cuatro cargos, el dirigente del partido opositor Voluntad Popular podría enfrentar una condena de casi 14 años de prisión, según la fiscalía.

López ha rechazado las acusaciones y sostiene que es un “preso político” del gobierno del presidente Nicolás Maduro.