La más reciente colocación de bonos soberanos realizada por el Gobierno Dominicano revela que el país tiene una historia económica que los bonistas internacionales están dispuestos a comprar.

El lunes 21 de octubre un grupo de voraces inversionistas deseaba adquirir deuda soberana de países emergentes a una tasa de interés de 7.25%. Sin embargo, se encontraron de frente con una oferta realizada por el nuevo director de Crédito Público, Magín Díaz, economista graduado de la Universidad de Chicago, que logró en dos horas acumular un libro con demandas superiores a los 1,700 millones de dólares.

En ese momento, el gobierno decidió llamar al cierre de la operación y comenzó la batalla para fijar la tasa de interés. Después de las explicaciones realizadas por Magín Díaz sobre la situación actual y perspectivas de la economía dominicana, se cerró la operación consistente en un bono soberano de 500 millones de dólares con un plazo de vencimiento a 10 años y una tasa de interés anual de 6.6%.

Dada la coyuntura internacional, esa tasa de interés puede ser considerada como muy buena.

Y si se compara con la deuda en pesos emitida por el gobierno dominicano con tasa de interés de un 14% se puede concluir que, tomando en consideración una depreciación esperada de un 3%, el gobierno se ahorrará anualmente más de 900 millones de pesos en intereses.

En resumen, muy buen negocio.